El Ministerio de Asuntos Exteriores de España no tiene constancia de que haya españoles «afectados o ilocalizables» por las graves inundaciones que han golpeado este miércoles el norte de Nepal, cerca de la frontera con el Tíbet (China), y que han dejado ya 95 muertos y más de 600 desaparecidos.
Los últimos datos de la Junta de Turismo de Nepal sitúan en 484 los turistas con los que se ha perdido el contacto, entre ellos 391 extranjeros y 93 nepalíes. Todos ellos son peregrinos que se dirigían hacia el monte Kailash, en el Tíbet, y con los que no ha sido posible establecer comunicación mientras continúan las inundaciones. Entre los turistas extranjeros desaparecidos hay al menos 105 indios, 17 malasios, 12 británicos, cuatro sudafricanos, tres estadounidenses, un australiano y un neerlandés. Las autoridades no han detallado las nacionalidades del resto.
La crecida del río Bhotekoshi ha golpeado con especial dureza Rasuwa, un distrito montañoso del norte de Nepal, y ha causado graves daños en asentamientos e infraestructuras a lo largo de su cauce. Las inundaciones también han afectado a China, al otro lado de la frontera, especialmente en el paso de Gyirong.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) ha elevado a 95 el número de cuerpos recuperados por los servicios de búsqueda y rescate.
La fuerza del agua ha afectado a decenas de asentamientos, mercados, puestos de seguridad y otras infraestructuras. Entre los desaparecidos hay 44 efectivos del Ejército en Timure, Rasuwa, además de 28 policías y 13 agentes de seguridad.
A ellos se suman 60 trabajadores de varias plantas hidroeléctricas situadas en las zonas afectadas, además de trabajadores de Aduanas e Inmigración que continúan en paradero desconocido.
Un total de 57 heridos están en hospitales, 21 de ellos en Rasuwa y otros 36 en diferentes zonas, incluida Katmandú. Hasta el momento, unas 250 personas han sido rescatadas.
«Vivimos momentos muy delicados. Nuestra máxima prioridad es salvar la vida de los heridos, buscar a los desaparecidos y brindar seguridad a las personas afectadas. (…) El Gobierno seguirá trabajando para rescatar a los ciudadanos y normalizar sus vidas. Se intensificará la búsqueda de personas desaparecidas y se recopilará información completa sobre los heridos», ha declarado el gobierno de Nepal.
Vista aérea de viviendas dañadas en Trishuli Bazar tras una inundación (foto: efe).
La interrupción de las comunicaciones en numerosas zonas está dificultando las labores de búsqueda y rescate. Las autoridades han movilizado numerosos efectivos y decenas de helicópteros, además de agentes de las fuerzas de seguridad, para continuar las operaciones.
«Quiero asegurarles que no están solos en estos momentos difíciles. El Estado está con ustedes con todos sus medios y recursos. Les pido paciencia. El Gobierno asume la plena responsabilidad de su rescate, tratamiento, alimentación y refugio. En tiempos de semejante desastre, todos debemos permanecer unidos», ha zanjado.
Un deslizamiento de tierra
Las autoridades apuntan a un deslizamiento de tierra como principal causa del desastre. El desprendimiento habría bloqueado el cauce de un río en el Tíbet antes del desbordamiento del Bhotekoshi.
Personas caminan por las calles inundadas en Trishuli Bazar, Nuwakot (Nepal) (efe).
Ante la situación, las autoridades han pedido a los residentes de las zonas próximas al río Trishuli que se alejen de su cauce y se trasladen a lugares seguros.
El primer ministro nepalí, Balendra Shah, ha lamentado la «enorme pérdida humana y material» causada por la crecida y ha asegurado que el Gobierno ha movilizado «todos sus recursos y mecanismos» para las operaciones de rescate, búsqueda y asistencia.
Shah ha señalado que la prioridad es salvar a los heridos, buscar a los desaparecidos y garantizar la seguridad de las personas afectadas. Las autoridades también han pedido a los turistas que mantengan la calma, permanezcan informados y sigan las instrucciones oficiales de seguridad.