Internacional
TRAGEDIA MEDIOAMBIENTAL

El accidente de tren que originó la nube tóxica de Ohio se convierte en el ‘Chernóbil’ de Biden

Dos semanas casi después de que un tren descarrilara en el estado de Ohio en Estados Unidos, provocando una enorme humareda cargada liberando al menos seis sustancias químicas tóxicas, las autoridades locales recomendaron este martes a los habitantes recurrir a agua embotellada hasta que no pueda confirmarse que su suministro público sea seguro para su consumo, lo que ha agravado el malestar y la preocupación de los residentes del pueblo de Palestina Oriental, cerca de la frontera del estado de Pensilvania, que no quieren volver a sus viviendas.

Todavía quedan muchas preguntas sin respuesta en torno a la causa de este desastre medioambiental, bautizado como ‘pequeño Chernóbil’ (en referencia al accidente nuclear ocurrido en 1986 en Ucrania), producido el pasado 3 de febrero y la respuesta ofrecida por parte de la administración Biden.

La Casa Blanca se escuda en que el gobernador de Ohio, Mike DeWine, rechazó la asistencia federal aunque, según la portavoz oficial, Karine Jean-Pierre, «la administración está en contacto directo con las autoridades locales para asegurarse de que tienen lo que necesitan y que se atienden sus peticiones de ayuda».

A día de hoy, ni las agencias gubernamentales, ni la propia compañía propietaria del ferrocarril (Norfolk Southern) han detallado la cantidad de productos químicos liberados al aire o qué cantidad se esparció por el suelo. Lo que está claro es que las consecuencias del mismo no cesan de aparecer. Por ejemplo, en el río Ohio miles de peces han perecido por la liberación de las sustancias químicas, los equipos de desintoxicación se encuentran trabajando sobre un área contaminada de medio kilómetro alrededor de las vías del tren donde existe un gran charco de acrilato de butilo y de cloruro de vinilo. Actualmente, según la Agencia de Protección Ambiental de EEUU (EPA) se siguen expulsando sustancias químicas tóxicas al aire, a las aguas y al suelo.

Accidente del tren en Ohio que ha provocado una nube tóxica.

Cronología del desastre

Alrededor de las 9 de la noche del pasado 3 de febrero, un tren con 20 vagones se descarriló a la altura de Palestina Oriental en Ohio, una población de menos de 5.000 habitantes localizada al norte de Pittsburgh (Pensilvania). El ferrocarril transportaba productos químicos combustibles, como ocurre con el cloruro de vinilo, que se trata de un gas altamente tóxico e inflamable. El descarrilamiento originó un fuerte incendio que levantó una densa capa de humo sobre la ciudad de Palestina Oriental.

La primera reacción de las autoridades fue proceder a la evacuación de los habitantes de ambos lados de la frontera entre los estados de Ohio y Pensilvania Y fue el gobernador de Ohio, Mike DeWine, quien advirtió de potenciales nuevas evacuaciones. Tras las evaluaciones iniciales, cierres de colegios y adopción de otras medidas de urgencia, las autoridades permitieron a los ciudadanos regresar a sus hogares, argumentando que las muestras obtenidas sobre la calidad del aire ofrecían resultados por debajo de niveles preocupantes de toxinas. Sin embargo, los ciudadanos de la zona se siguen preguntando hasta qué punto es seguro volver a sus hogares. En Internet, medios de comunicación y redes sociales no son pocos los vecinos que dicen que el aire es irrespirable y que no paran de morir peces y ranas en los acuíferos locales.

Accidente del tren en Ohio que ha provocado una nube tóxica.

Intentos de tranquilizar a la población

A pesar de que los funcionarios del estado de Ohio están tratando de tranquilizar a los residentes asegurando que el aire en Palestina oriental es seguro para respirar, nadie sabe a ciencia cierta el grado de contaminación que ha penetrado en la tierra afectando al suelo y a los acuíferos. Este episodio muestra una vez más la ausencia de transparencia y de explicaciones por parte de la administración Biden, así como la información aportada con cuentagotas. Por ejemplo, algunos vecinos aseguran que los materiales peligrosos que han sido derramados tardarán años en ser limpiados. Una familia y su hija de tres años relataron este miércoles que su salud se ha visto deteriorada tras el accidente y que presentan infecciones respiratorias.

El gobernador DeWine compareció este martes, 11 días después del suceso, para explicar por qué se había procedido a provocar un incendio controlado. «Nos encontramos con un gas tóxico altamente inflamable, cloruro de vinilo, que se encontraba en cinco vagones. Si los vagones hubieran estallado, podrían haber lanzado cantidades ingentes de metralla a las zonas residenciales, por lo que se decidió que la mejor de las dos malas opciones existentes era liberar y quemar el cloruro de vinilo», afirmó el gobernador. Sin embargo, la decisión mandó al aire peligrosos gases de cloruro de hidrógeno y fosgeno, también muy contaminantes, «pero se evitó una explosión que hubiera sido catastrófica», insistió el gobernador.

Detención de un periodista

Otro de los episodios que provocó gran irritación en el trasfondo de este asunto fue la detención del periodista Evan Lambert el pasado 8 de febrero por supuestamente interrumpir la rueda de prensa del gobernador de Ohio. El motivo de su detención fue que, de acuerdo con el canal de televisión donde trabaja NewsNation, le pidieron callarse mientras el gobernador hablaba, algo que no hizo. La explicación ofrecida por su canal de televisión es que la rueda de prensa empezó más tarde de lo previsto y que cuando arrancó el periodista se encontraba en un directo para el programa de noticias que se emitía en aquel momento. Lambert fue detenido y acusado de desórdenes públicos.