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¿Es verdad que la ciudad de Alejandría estaba sumergida en el fondo del mar?

¿Se dice que la ciudad de Alejandría estaba sumergida en el fondo del mar? ¿Qué hay de cierto en ello? Vemos aquí algunos datos.

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Arqueología submarina, descubriendo ciudades

Síndrome de Alejandría

  • Francisco María
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En el año 331 a.C. Alejandro Magno fundó la grandiosa metrópoli de Alejandría. Durante siglos, fue el epicentro del comercio, la cultura y el intercambio entre oriente y occidente. Junto a ella, florecieron otras ciudades como Tonis-Heraclion y Canope, creando un entramado de riqueza y diversidad.

Sin embargo, el destino de estas ciudades fue marcado por una serie de desastres naturales y movimientos sísmicos que las sumergieron en las profundidades del Mediterráneo.

Alejandría, con parte de su esplendoroso legado, quedó tragada por las aguas, al igual que las dinámicas Heraclion y Canope, que quedaron reducidas a simples recuerdos literarios.

El hundimiento de Alejandría

El declive de ciudades egipcias como Alejandría, Tonis-Heraclion y Canope comenzó tras una serie de desastres naturales en el siglo IV d.C., incluyendo terremotos y maremotos. Estos eventos provocaron el sumergimiento de muelles, espolones y ruinas, marcando el inicio de su desaparición.

Sin embargo, el proceso de hundimiento fue resultado de múltiples factores. La acumulación gradual de sedimentos depositados por el Nilo en el Delta contribuyó al aumento del peso. Esto también causó el hundimiento de ciudades como Menutis y Heraclion hasta cinco metros bajo el agua.

A pesar de su desaparición, la existencia de estas ciudades sumergidas persistió en los textos antiguos durante siglos. Solo hasta más de mil años después de su hundimiento, las antiguas esculturas de faraones y dioses emergieron nuevamente a la luz. Esto, gracias a los esfuerzos de arqueólogos y expertos en arqueología submarina.

El rescate

El arqueólogo submarino Franck Goddio, reconocido por sus descubrimientos en la Bahía de Abukir, señaló que ciudades legendarias como Alejandría, Heraclion y Canopo se hundieron principalmente debido al fenómeno de licuefacción del suelo.

Este fenómeno, provocado por la presión sobre el lodo del Nilo, causaba que la tierra perdiera hasta un 60% de su volumen en cuestión de segundos. Esto tuvo como consecuencia el colapso de las estructuras construidas.

Franck Goddio ha ganado fama por sus descubrimientos significativos en todo el mundo. En 1984, dejó su carrera como asesor político para convertirse en una figura destacada en el campo de la arqueología subacuática, siendo apodado el “Indiana Jones” de esta disciplina.

Desde 1992, ha liderado la búsqueda de los restos de la ciudad sumergida de Alejandría, encomendada por el gobierno egipcio. Con un equipo multidisciplinario de buceadores, ingenieros y arqueólogos, Goddio ha rescatado más de 18.000 objetos del fango del Nilo, algunos de los cuales son de un valor incalculable.

Valiosos hallazgos

El proceso de extracción de los elementos ha sido complejo y variado. Además, se llevó a cabo un minucioso proceso de restauración para preservar las piezas históricas, que habían estado protegidas por siglos gracias a la capa de limo depositada en el fondo marino.

El desafío principal fue detener el proceso de deterioro causado por la exposición al aire libre. Para ello, se estableció un barco-laboratorio donde se inició el tratamiento de conservación, que incluyó la eliminación de sales y la limpieza de concreciones marinas.

Una vez en tierra firme, se procedió a la restauración de las figuras y piezas fragmentadas, utilizando fijaciones y soportes adecuados para su transporte y exhibición. Los hallazgos arqueológicos en estas ciudades sumergidas no solo han revelado su ubicación y estructura, sino que también han permitido comprender mejor la vida urbana en el antiguo Egipto.

Por ejemplo, en Alejandría, la intervención de Alejandro Magno en la fundación de la ciudad y los relatos sobre sus monumentos evidencian su influencia en el urbanismo helenístico.

Aunque gran parte de la ciudad antigua permanece bajo el agua, las prospecciones han revelado la estructura del puerto principal y otros sitios clave, como el palacio real en la península de Loquias.

El mito del incendio de la Biblioteca de Alejandría

La Biblioteca de Alejandría ha sido durante siglos un símbolo de conocimiento y sabiduría. Se dice que en su interior albergaba una inmensa cantidad de manuscritos y obras literarias de gran valor, convirtiéndola en uno de los centros de estudio más importantes de la antigüedad. Sin embargo, a lo largo de la historia ha surgido un mito que ha capturado la imaginación de muchas personas: el incendio.

Según la leyenda, la Biblioteca de Alejandría fue destruida en un incendio provocado por las tropas de Julio César en el año 48 a.C. Se ha dicho que este fue un acto de barbarie que significó la pérdida de una inmensa cantidad de conocimiento para la humanidad. Sin embargo, la realidad detrás de este mito es mucho más compleja de lo que se cree.

En primer lugar, es importante señalar que la Biblioteca de Alejandría no fue destruida en un solo incendio, sino que sufrió varias catástrofes a lo largo de su historia. De hecho, se han registrado al menos tres incendios importantes que afectaron a la biblioteca, el más famoso de ellos el que se atribuye al general romano.

Según los registros históricos, el incendio provocado por las tropas de Julio César no fue tan devastador como se ha creído. Si bien es cierto que parte de la colección de la biblioteca pudo haberse perdido en este incidente, la biblioteca continuó funcionando durante varios siglos después de este evento.

Proceso gradual de deterioro y varias bibliotecas

De hecho, se cree que la destrucción total de la Biblioteca fue un proceso gradual que se extendió a lo largo de varios siglos, debido a una combinación de factores como guerras, saqueos y desastres naturales.

Otro aspecto importante a tener en cuenta es que la Biblioteca de Alejandría no era una única institución, sino que existían varias bibliotecas y centros de estudio en la ciudad. Por lo tanto, es posible que parte del conocimiento que se creía perdido haya sido preservado en otras bibliotecas o que haya sido trasladado a otros lugares antes de la destrucción final de la biblioteca.

En la actualidad, la Biblioteca de Alejandría ha sido reconstruida y se ha convertido en un centro cultural de gran importancia en Egipto.

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