Historia
Antigua Roma

Isaac Moreno Gallo, geógrafo y divulgador histórico: «El Imperio romano desarrolló una ingeniería con una potencia como nunca se ha conocido después hasta nuestros días»

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

Sobre la Antigua Roma recaen muchos mitos y se le atribuyen obras de otras civilizaciones. Por suerte, el geógrafo y experto en ingeniería antigua Isaac Moreno Gallo lleva años desmontando el relato.

Y es que, según Moreno Gallo, el Imperio Romano jamás habría sido una de las mayores civilizaciones de la historia si no fuera por su capacidad técnica. De hecho estaba mucho más avanzada de lo que podemos imaginar.

El experto lo resume de una manera muy contundente: «El Imperio romano desarrolló una ingeniería con una potencia como nunca se ha conocido después hasta nuestros días».

Isaac Moreno Gallo explica por qué la ingeniería de la Antigua Roma es única

Moreno Gallo es ingeniero técnico de Obras Públicas y graduado en Geografía e Historia, una doble formación que ha marcado por completo su forma de mirar el mundo romano.

Quizás por ello, en una entrevista concedida a Viator Imperi, volvió a defender que las carreteras romanas eran muy distintas a lo que nos han contado y que Roma había desarrollado «una ingeniería con una potencia» que no volvió a verse «hasta los tiempos contemporáneos».

De hecho, una de las batallas de Isaac Moreno Gallo es desmentir la idea que tenemos de las calzadas romanas y que dejemos de confundir cualquier estructura de piedra como propia del Imperio Romano.

Eso ha hecho que el ingeniero e historiador haya defendido que la única manera de analizar la arquitectura romana es mediante la observación directa. Sólo así se puede llegar a comprender hasta qué punto eran maravillas de la construcción.

La prueba de que la ingeniería romana estaba más avanzada de lo que pensamos

Para Isaac Moreno Gallo una de las pruebas más evidentes de lo avanzada que estaba la ingeniería romana en la antigüedad son las vías romanas. Desde luego eran algo más que caminos adoquinados.

Eso ha hecho que las haya definido como «verdaderas carreteras de alta tecnología». Principalmente por el trazado, la capacidad portante y la planificación territorial que necesitaban. Hubiera sido imposible que un imperio desarrollara esta red sin una planificación milimétrica.

Hay que tener en cuenta que la carretera era una herramienta política, económica y cultural. No servía sólo para mover soldados, sino también mercancías, lengua, administración y formas de vida.

Hasta tal punto llega su defensa que las incluye como un elemento fundamental para la civilización: «Las carreteras fueron la red neuronal del Imperio. Disponer de agua potable y de calidad en la ciudad y hasta en tu propia casa, es un hecho que logra más adeptos entre las culturas indígenas con las que contactaban, que la propia victoria por las armas».

Hasta qué punto era potente la ingeniería del Imperio Romano, según Isaac Moreno Gallo

Más allá de las calzadas romanas, hay otros elementos que demuestran la potencia del Imperio Romano. Por ejemplo, los acueductos, las obras hidráulicas, las explotaciones mineras o las grandes intervenciones en las ciudades.

Según Isaac Moreno Gallo esto hubiera sido imposible de lograr sin unos principios muy definidos: «Planificación, proyecto, valoración y puesta en obra, es la única forma en la que las obras pueden llevarse a cabo con éxito. Y ellos lo hacían así».

Por supuesto, no lo hicieron por capricho: «Es la única forma en que las inmensas realizaciones que transformaron el Mundo Antiguo hayan podido llegar hasta nuestros días con su huella indeleble».

La consecuencia de todo esto es más que evidente: «Ninguna cultura ha dejado en el territorio una huella tan brutal como esa, hasta nuestros tiempos».