Historia
Antigua Roma

¿Cuántas plantas tenía el coliseo en Roma y para qué servían?

El Coliseo sigue siendo uno de los principales atractivos turísticos de Roma y un símbolo de la grandeza del Imperio Romano. ¿Cómo era?

  • Francisco María
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El Coliseo, también conocido como el Anfiteatro Flavio, es uno de los monumentos más emblemáticos de la ciudad de Roma. Fue construido en el siglo I d.C. y se estima que tenía una capacidad para albergar a más de 50.000 espectadores. Pero, además de su imponente tamaño, una de las curiosidades más interesantes sobre este antiguo anfiteatro es la cantidad de plantas que albergaba en su interior y para qué servían.

Las diferentes plantas

El Coliseo estaba dividido en varias zonas o plantas, cada una con una función específica. En total, se estima que tenía hasta cinco plantas diferentes. La planta baja, conocida como «pulvino», era la más cercana al suelo y estaba reservada para los espectadores de mayor rango social, como los senadores y los emperadores. Esta zona también albergaba las salidas y las entradas del anfiteatro.

La segunda planta, llamada «maenianum primum», era la destinada a la plebe, es decir, a la población en general. Aquí se ubicaban los asientos más sencillos y menos privilegiados, pero aún así se tenía una buena visión del espectáculo. Además, en esta planta también se encontraban los servicios, como baños y fuentes de agua, para la comodidad de los asistentes.

La tercera planta, conocida como «maenianum secundum imum», estaba reservada para los ciudadanos de clase media, como comerciantes y artesanos. Aquí también se encontraban algunas tiendas y puestos de comida donde los espectadores podían comprar alimentos y bebidas durante los eventos.

Las clases sociales peor consideradas

En la cuarta planta, llamada «maenianum secundum summum», se ubicaban los asientos más altos y económicos del Coliseo. Esta zona estaba destinada principalmente a los plebeyos y a los extranjeros que visitaban la ciudad. Aunque la vista desde esta altura no era la mejor, aún así se podía disfrutar del espectáculo.

Por último, la quinta planta, conocida como «summa cavea», era la más alta del Coliseo y estaba reservada para las mujeres y los esclavos. En esta zona también se encontraban los mecanismos que permitían la realización de las famosas velas que cubrían el anfiteatro y protegían a los espectadores del sol o de la lluvia.

Los subterráneos

Pero, además de estas cinco plantas, el Coliseo también contaba con una serie de espacios subterráneos conocidos como «hipogeo». Este subsuelo albergaba una serie de pasillos y habitaciones donde se guardaban los animales y los gladiadores antes de los combates. También se utilizaba para simular escenografías impresionantes, como el fondo del mar durante las representaciones de batallas navales.

Sin duda, visitar este impresionante monumento es adentrarse en la historia y la cultura de una de las civilizaciones más importantes de la humanidad. Si te ha parecido interesante este artículo, no dejes de compartirlo entre tus amigos y contactos.