Franco Colapinto paraliza la emisión en directo de ‘El Hormiguero’ por un contratiempo: «No lo robé»
Problemas con su ropa durante la noche
Franco Colapinto es la nueva sensación de la Fórmula 1 desde su llegada hace apenas un mes al asiento de la histórica escudería Williams, donde ha llegado como sustituto de Logan Sargeant, piloto que ha sido despedido en mitad de la temporada. El argentino ha conseguido en solo tres grandes premios acoplarse a la nueva categoría y ya ha puntuando, algo que parecía complicado estando en uno de los equipos del fondo de la parrilla, y quedándose muy cerca de su compañero Alex Albon, mucho más veterano en la categoría. Su desparpajo ha sido lo más comentado de su entrevista en El Hormiguero, aunque ha sido un momento el que más ha llamado la atención gracias a que ha sido uno de los más divertidos de la noche.
Hay que explicar que está aprovechando muy bien su debut en la F1, ya que su puesto es solo para la carreras que restan de la temporada 2024 porque su asiento será ocupado en 2025 por Carlos Sainz Jr, que ya anunció hace meses su fichaje por el equipo británico tras su salida obligada de Ferrari. Con solo un hueco libre en la parrilla para el año que viene, el que queda en Sauber -futuro equipo Audi-, deberá hacer todo lo posible por ganárselo ante otros candidatos como Valteri Bottas. Su buen humor ha sido lo más destacado de la noche después de no cortarse un pelo al decirle a Pablo Motos que no tiene ni idea de Fórmula 1 y meterse con Trancas y Barrancas, las hormigas del programa. De ellas ha llegado a dudar que las marcas quieran que dos muñecos las anuncien, pero hay que dejar claro que son grandes estrellas y que las empresas se las rifan para que sean su imagen desde hace años.
Colapinto se ha ido soltando a lo largo de la noche y no ha dudado en seguir a la carga contra ellas, que por primera vez en mucho tiempo han encontrado a un invitado que les ha seguido el juego hasta las últimas consecuencias. «¿Trancas y Barrancas se llaman? ¡Qué nombre de mierda!», ha dicho entre risas ante la sorpresa de todos, momento en el que Trancas le ha advertido que no podía hablar mucho, que él se llama Franco. En España este nombre recuerda irremediablemente al dictador Francisco Franco, pero en Argentina se trata de un nombre de lo más habitual y que no está ligado a nada de su pasado político.
En mitad de la conversación, el invitado ha empezado a llevarse la mano hacia el pantalón por algo que estaba encontrando: «No, tengo el coso todavía puesto». Ante las dudas de todos, se ha levantado y ha enseñado a cámara que se estaba refiriendo a que tenía la alarma del pantalón todavía puesta y que nadie le había parado al salir de la tienda pese a que las alarmas estaban sonando.
Las hormigas, que se la tenían guardada por sus bromas, no dudaron en decir que lo había robado y ahora tenía que volver para pagarlo. Tras pensar si podía romperla, el invitado de El Hormiguero ha descartado la idea, aunque lo cierto es que los pantalones era de una de las marcas que le patrocinan, por lo que seguro que no tendrá problemas en el que le den unos nuevos o que le quiten la alarma sin poner ni una sola pega.
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