'Ley de nietos'

Sánchez copia la estrategia de nacionalización masiva que el narcodictador Chávez usó para ganar el referéndum de 2004

Hugo Chávez y Pedro Sánchez.
Hugo Chávez y Pedro Sánchez.
Segundo Sanz

El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha copiado con su proceso de dar derecho a voto a nietos de exiliados o descendientes de emigrantes, a través de la Ley de Memoria Democrática de 2022, la estrategia de nacionalización masiva de extranjeros que el narcodictador venezolano, Hugo Chávez, usó para ganar votantes en el referéndum del año 2004.

El Ejecutivo socialcomunista ha cifrado en 2,6 millones las solicitudes de nacionalización por esta vía, después de concluir el plazo el pasado octubre. De aquí, más de medio millón de peticiones ya han sido autorizadas, con los consiguientes efectos electorales. Por ejemplo, en las pasadas elecciones andaluzas, votaron ya descendientes de emigrantes españoles que han sido nacionalizados en los últimos años como españoles con la llamada Ley de nietos.

Este proceso tendrá consecuencias en las próximas elecciones generales. Como lo tuvo una maniobra similar acometida por el sátrapa bolivariano Hugo Chávez en el referéndum revocatorio de agosto de 2004, convocado para decidir sobre su permanencia en la jefatura del Estado.

Meses antes de aquella votación, el régimen de Chávez lanzó la conocida como Misión Identidad, dirigida a nacionalizar a ciudadanos extranjeros y dar cédula de identidad a venezolanos de zonas rurales y marginales que carecían de papeles.

Esta campaña fue objeto de críticas por parte de la oposición, que denunció la nacionalización exprés de cerca de 300.000 ciudadanos extranjeros, especialmente colombianos, con tal de incorporarlos al padrón electoral.

El que fuera director de la Oficina Nacional de Identificación y Extranjería de Venezuela (Onidex), José Morales, ofreció entonces cifras oficiales al diario colombiano El Tiempo, indicando que hasta la entrada en vigor del Plan Nacional de Regularización de Extranjeros, enmarcado en el operativo Misión Identidad, se calculaba que había 1.500.000 extranjeros en situación irregular en el país caribeño.

En este contexto, Morales señaló que se procesaron solicitudes de nacionalización de unos 700.000 extranjeros, siendo validadas 273.000 hasta el mes de julio de 2004, es decir, con anterioridad al referéndum revocatorio del 15 de agosto de aquel año, donde Chávez se impuso con el 59% de los votos.

Asimismo, este alto cargo del chavismo precisó que el 85% de las 700.000 solicitudes de extranjeros, en torno a 595.000, fueron realizadas por ciudadanos colombianos. «Ese número de nacionalizaciones, para Venezuela, es todo un récord, pues anualmente apenas se otorgaban entre 600 y 2.000 por año», recogió la información de El Tiempo.

Además, el responsable de la Onidex, organismo conocido hoy como Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime), manifestó que todavía quedarían «800.000 extranjeros en Venezuela sin papeles», y negó que este programa fuese concebido con un objetivo electoral.

Sin embargo, una comisión especial de la Asamblea Nacional del país caribeño concluyó que «se otorgó la nacionalidad venezolana a personas que ingresan y permanecen ilegalmente en el país, sin la debida verificación de documentos», y certificó la existencia de «casos en los que, aunque la solicitud era de naturalización, a las personas se les entregaba inmediatamente la residencia, lo que les permitía votar», publicó el citado rotativo.

«Evidente fraude»

Por su parte, Nelson Rampersad, entonces negociador de la alianza opositora Coordinadora Democrática ante el Poder Electoral, calificó de «evidente fraude» la nacionalización de más de 200.000 extranjeros venezolanos dos meses antes del referendo revocatorio.

Entretanto, en el debate celebrado en el Congreso de los Diputados el pasado 24 de junio, el presidente de Vox, Santiago Abascal, afirmó que «el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en connivencia con varios de sus cómplices en otras tramas, está maniobrando para adulterar y manipular las próximas generales y mantenerse de forma fraudulenta en el poder». «Sánchez está actuando para robar las elecciones en España», enfatizó.

El líder de la tercera fuerza del hemiciclo denunció que hay «toda una trama diseñada para alterar el resultado, una trama que se ha dedicado a liquidar todo control sobre el voto de los españoles emitido en el extranjero, al mismo tiempo que reparte millones de pasaportes españoles a personas que nunca han vivido en España», remarcó Abascal.

«Y lo hace con la mayor eficacia -prosiguió el líder de Vox- allí donde todos los aliados de Sánchez mantienen estructuras políticas capaces de actuar en nuestras elecciones, estructuras chavistas, kirchneristas, en México, en Cuba. Millones de votos que van a controlar desde el aparato mafioso de Pedro Sánchez, donde no habrá interventores, no habrá trazabilidad, ni custodia de los sobres, y donde tendrán un papel esencial las autoridades cubanas, venezolanas, mexicanas, brasileñas…», remachó Abascal.

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