El Rey encabeza el rechazo de Barcelona al terrorismo: «No tengo miedo»
La presencia del Rey en Plaza Cataluña es una prueba más de la sensibilidad que siempre ha mostrado la institución de la Corona con las víctimas de los atentados terroristas. Un gesto solidario que se repetirá mañana cuando don Felipe vuelva a Barcelona para visitar junto con la Reina Letizia a los heridos en los distintos hospitales en los que están ingresados. Serán momentos duros, de gran emoción y dolor que sin duda traerán a la memoria de los Reyes otros similares como los que vivieron en las horas posteriores a los atentados del 11 de Marzo de 2004.
Ese día, cuando faltaban dos meses para la boda, la todavía prometida del entonces Príncipe de Asturias vivió su particular introducción al dolor causado por el terrorismo al visitar a los heridos en el Hospital Gregorio Marañón. Con cara desencajada pero con la satisfacción de haber cumplido con su deber, Letizia salió del centro sanitario después de compartir con los familiares de los heridos su preocupación y su pena.
El Rey Felipe ha cumplido con ese doloroso trámite de apoyar a las víctimas del terrorismo en numerosas ocasiones ya que en algunos casos, como en los funerales por Miguel Ángel Blanco, fue el representante de la Familia Real y el encargado de expresar con sentidas palabras su solidaridad con la familia del concejal asesinado.
Hoy, ya como Jefe de Estado, don Felipe no ha dudado ni un instante en acudir a la capital barcelonesa para compartir con los representantes de la sociedad catalana unos momentos tan duros como los que están viviendo. Sin que le haya pesado ni un segundo el haber tenido que interrumpir sus vacaciones, el Rey ha acudido a la Plaza Cataluña a compartir ese minuto de silencio con autoridades locales, regionales y nacionales. Y ha contribuido con su presencia un mensaje de unidad de todos contra el terrorismo. Junto al Presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, a su izquierda y el Presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a su derecha, ha completado la estampa de imprescindible cohesión tan necesaria en estos momentos.
El Rey ha cumplido, con cara seria y cariacontecida, con su compromiso con las víctimas durante ese largo minuto de silencio culminado por un multitudinario aplauso de todos los presentes en la Plaza Cataluña. Todo ello mientras los asistentes al acto coreaban con fuerza el lema “no tengo miedo” para hacer llegar a los terroristas su mensaje de rechazo. Después, una charla informal de varios minutos de don Felipe con Puigdemont y Rajoy a la que se ha sumado luego el líder socialista Pedro Sánchez y el dirigente popular catalán, Xavier García Albiol.
Mañana, como ya se mencionaba al principio de esta crónica, será el momento de mostrar la solidaridad de la Familia Real con los heridos y sus familiares, la capacidad de empatizar de don Felipe y doña Letizia con los que han sufrido en sus propias carnes las consecuencias del salvaje atentado de los yihadistas.
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