El PP sentará el próximo lunes en la comisión de investigación sobre el caos ferroviario al presidente de Adif
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, considera que "los españoles se merecen saber qué pasó en Adamuz"

El Partido Popular sentará, el próximo lunes, en la Comisión de Investigación sobre el caos ferroviario, en el Senado, al presidente de Adif, Luis Pedro Marco. No será el único: será también interrogado por los senadores el presidente de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios, Ignacio Barrón.
Sus comparecencias darán el pistoletazo de salida a una comisión que también obligará a dar explicaciones al presidente de Renfe-Operadora, Álvaro Fernández, y al secretario general del Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios, Diego Martín, una comparecencia que la Cámara Alta ha agendado para el próximo jueves 30 de abril.
El calendario lo ha anunciado Alicia García, portavoz del grupo parlamentario popular en el Senado, en un encuentro en Cartagena con afectados por la aplicación de la Ley de Costas.
La dirigente popular ha apuntado que el objetivo de esta comisión es «saber qué pasó en Adamuz y en Barcelona», y por eso «tendrán que rendir cuentas en el Senado quienes más cerca estuvieron de esos hechos».
En este sentido, la portavoz popular en el Senado ha remarcado que «los españoles merecen saber por qué no se actuó cuando los maquinistas alertaron del riesgo» y «merecen saber por qué se escondieron pruebas y quién dio esa orden».
Cuando se esclarezcan las causas de lo ocurrido, sostienen los populares, se logrará «dar la seguridad de que eso no vuelva a pasar». Para el PP, insisten, «es una prioridad».
Solucionar el caos ferroviario
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, propuso en un acto, el martes, organizado para hablar expresamente de infraestructuras, un decálogo de actuaciones que tendrán como finalidad invertir «no menos de 300.000 millones de euros» para «cambiar radicalmente la situación, mediante actuaciones en las que se apoyará cuando gobierne en la colaboración público-privada».
Para lograr esta financiación, el PP propuso tres medidas concretas: establecer y ampliar la libertad de amortización para favorecer las inversiones que necesitan las empresas. Además, se ampliarán las deducciones en I+D+I y se reformará la Ley de Contratos con dos objetivos: contar con menos burocracia para contratar y para evitar casos de corrupción como los conocidos durante el Gobierno de Sánchez.
Para lograr este objetivo, sostuvo el líder popular que «será necesario aprobar presupuestos». Sin ellos, «no se puede ni invertir en nuevas infraestructuras, ni mantener las que tenemos».
Feijóo se comprometió a financiar las infraestructuras con «no menos de 10.500 millones de euros más al año» y, con la vista puesta en llegar a La Moncloa el año que viene, Feijóo relató un plan de 10 compromisos que desplegará en cuanto «tenga la confianza de los españoles».
Anunció que al frente del Ministerio de Transportes habrá un gestor con experiencia y no «corruptos y agitadores». Además, se comprometió a garantizar por ley que no se puedan acometer nuevas obras sin que una entidad independiente certifique antes que el mantenimiento de las ya existentes es el adecuado. También impulsará una auditoría sobre el sistema ferroviario y recuperará las indemnizaciones a los usuarios. En este sentido, también ha insistido en comprometerse a planificar la política ferroviaria.