España

PP, PSOE y C’s paran la reforma de la Ley de Amnistía de Podemos, proetarras de Bildu e independentistas

El PP, el PSOE y Ciudadanos han rechazado este martes en el Congreso abrir la puerta a una reforma de la Ley de Amnistía de 1977 para que se puedan juzgar en España los crímenes del franquismo porque, a su juicio, la irretroactividad que establece la Constitución, haría imposible sentar en el banquillo a sus responsables. Además, han acusado a los promotores de esta iniciativa de pretender «tergiversar la historia» y de «demoler» una de las normas que fue «pilar» de la Transición.

Así lo han puesto de manifiesto durante el debate de toma en consideración de la proposición de ley de Podemos, sus confluencias, ERC, PNV, Bildu, Compromís, PDeCAT y Nueva Canarias, que ha tenido lugar en el Pleno del Congreso y que han seguido desde la tribuna de invitados miembros de asociaciones memorialistas y de víctimas del franquismo.

En concreto, la reforma que plantean estos grupos consiste en la introducción de un nuevo párrafo en el artículo 9 de la ley para dejar claro que las disposiciones contenidas en la norma «no impedirán que los juzgados y tribunales investiguen, enjuicien e impongan las penas correspondientes a las personas responsables de haber cometido delito de genocidio, lesa humanidad, delitos de guerra y otras graves violaciones de Derechos Humanos».

Los mismos grupos registraron en paralelo una propuesta de reforma del Código Penal que aún sigue pendiente de debate en el Congreso. En esa proposición de ley, complementaria de la que se votará el martes, abogan por añadir un nuevo artículo en el Código Penal, para afianzar la figura de la imprescriptibilidad de los crímenes contra la humanidad, conforme al Derecho Internacional y a los distintos tratados suscritos por España.

Pegas jurídicas

Además de coincidir en acusar a los promotores de la reforma de buscar «tergiversar» o «reescribir» la historia, ‘populares’, socialistas y naranjas han puesto pegas jurídicas a la iniciativa, incidiendo en que no tendría efectividad porque la Constitución prohíbe la retroactividad.

«Si derogáramos la ley, no pasaría nada», ha resumido el ‘popular’ Lorenzo Torres, quien también ha apuntado que muchos de los posibles responsables de los crímenes que se pretende buscar tendrían ahora más de 90 años y los delitos estarían «prescritos».

En cualquier caso, Torres ha subrayado que el PP no se opone a que se juzguen esos crímenes, sino que lo que quieren dejar claro es que no se puede «engañar» a las víctimas porque en ningún caso se podría «perseguir a sus autores».

De su lado, el socialista Manuel Cámara ha incidido en que de cambiarse la norma se darían situaciones de «inseguridad jurídica». A su juicio, sería «mucho más productivo» ampliar la Ley de Memoria Histórica en el sentido planteado por la proposición de ley del PSOE cuyo debate ha vetado el Gobierno.

«La izquierda reniega de su historia»

En el plano político, Cámara ha recalcado que los partidos de izquierda que hicieron posible la Ley de Amnistía no eran «vicarios de la derecha» y ha citado, entre otros al poeta comunista Marcos Ana o al sindicalista Marcelino Camacho, quien defendió la norma en 1977 en representación del Partido Comunista de España (PCE).

También el diputado de Ciudadanos, Nacho Prendes, ha reproducido parte del discurso de Camacho en aquel debate, ha dicho sentirse «mucho más cerca» del sindicalista que de «la izquierda que hoy reniega de parte de la historia» y ha negado que la Ley de Amnistía fuera una ley de «punto final» como han defendido los firmantes de la iniciativa, a los que ha achacado un «sentimiento de revancha y ni de reconciliación».

«Amnistía no es amnesia y sus promotores acordaron perdonase y absolverse mutuamente en aras de la reconciliación», ha dicho, remarcando, eso sí, que «los vencidos» fueron «mas generosos» que los vencedores en la Transición y que con esa ley también se «benefició» a miembros de grupos terrorista como el GRAPO, el FRAP o ETA.

Camacho pidió que se cambiara

Prendes fue el primero en citar a Camacho y justo después intervino la diputada de En Marea Yolanda Díaz, quien tras subrayar que conoció a aquel «hombre grande y humilde», recordó que murió pidiendo la reforma de la Ley de Amnistía. «Triste ironía, la Ley de Amnistía se convirtió en una ley de punto y final, un escudo para no poder investigar lo que pasó en nuestro país».

Así, tras denunciar que no se puede «igualar a los asesinos con sus víctimas» ha incidido en que hubo «fascismo» en toda Europa pero sólo en España sigue habiendo «impunidad». «No podemos olvidar si tenemos a los muertos en las cunetas y sus familias no han podido hacer el duelo», ha subrayado, a la vez que ha pedido al PSOE que apoye la tramitación para que «hijas» como la suya cuando estudien el alzamiento militar «puedan decir con orgullo» que su abuelo luchó contra el franquismo.

También se ha referido a los cientos de miles de víctimas que siguen en fosas comunes la diputada de la coalición proetarra Bildu, Marian Beitialarrangoitia. «¿Se va a seguir apoyando la impunidad y echando más tierra sobre las fosas o se va a contribuir a cambiar las cosas?», ha espetado a los socialistas.

El portavoz de ERC, Joan Tardà, ha proclamado su «indignación» y su «profunda tristeza» por la negativa del PSOE a aceptar la tramitación de la reforma porque si, como se teme, PP y Ciudadanos suman mayoría absoluta tras las próximas elecciones, ya no quedará «ninguna esperanza» para las víctimas porque se cerrarán todas las puertas para que se juzguen los crímenes franquistas. «No quedará ni un solo resquicio para que podamos asumir ese debate y la desesperanza cundirá», ha apuntado.

Por último, el peneuvista Joseba Agirretxea ha instado a los que se oponen a la tramitación a decir si los crímenes del franquismo son o no delitos y si no deben ser perseguidos porque, a su juicio esto es una «asignatura pendiente» de la democracia. Además, ha recalcado que la Ley de Amnistía no se hizo «en total libertad» con las «amenazas veladas» del ruido de sables.