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Pardo de Vera: «Me gustaría dedicarme a la política para transformar y enriquecer a la sociedad»

"La política ahora mismo no tiene nada que ver con lo que era. Me decepciona de una manera terrible"

"Estamos en un nivel de tensión insoportable. Nadie aguanta un debate sosegado y la escucha activa no existe"

  • Irene Tabera
  • Madrid (1996). Periodista de Investigación y Tribunales. Colaboradora en Telecinco, Cuatro y Telemadrid. Graduada en Periodismo por la Universidad Complutense de Madrid y máster en Televisión por la Universidad Católica de Milán. Anteriormente trabajó en Mediaset Italia. Contacto: irene.tabera@okdiario.com

La ex presidenta de Adif Isabel Pardo de Vera ha concedido su primera entrevista tras declarar como testigo ante el Tribunal Supremo en el marco del caso Mascarillas, y ha lamentado el estado actual de la política española, confesando que le gustaría dedicarse a ella, aunque no en los términos en que se practica hoy. «A mí me gustaría ser política, pero política de verdad, para transformar la sociedad, para enriquecerla», ha afirmado, en un alegato contra lo que describe como una clase política dominada por el ego y la supervivencia, alejada del servicio público genuino.

Isabel Pardo de Vera —investigada en la parte del caso Koldo que instruye la Audiencia Nacional referente a las presuntas mordidas en adjudicaciones de obra pública— ha denunciado la polarización que, a su juicio, atenaza el debate público en España. «Estamos en un nivel de tensión insoportable. Nadie aguanta un debate sosegado, la escucha activa no existe», ha señalado, para añadir que la sociedad reclama soluciones inmediatas sin atender a las causas profundas de los problemas y que el diálogo político se ha convertido en un ejercicio de mutua acusación en el que nadie asume responsabilidad propia. Isabel Pardo de Vera ha pedido moderación, reflexión y, sobre todo, capacidad de escucha como antídotos a una crispación que considera insostenible.

La ex secretaria de Estado también ha cargado contra un uso, a su juicio, distorsionado del feminismo en la política, al que acusa de servir en ocasiones para colocar a mujeres sin la preparación adecuada al amparo de un discurso vacío. «El feminismo no es poner a una mujer que no tiene los conocimientos adecuados y que simplemente dice ‘mujer, mujer, mujer’ y lo único que hace es rodear a un jefe y decirle amén a todo», ha afirmado. Pardo de Vera ha cerrado su reflexión con una defensa del Estado de Derecho como única garantía para que la realidad de lo ocurrido en las causas que la afectan salga finalmente a la luz.

PREGUNTA— Usted conoce las instituciones y las empresas públicas de distintos gobiernos. En estos momentos políticos, ¿cómo se explica que a un profesional le denieguen volver a entrar en la que ha sido su empresa de toda la vida?

RESPUESTA.— Sobre todo, cuando se están quejando de que faltan profesionales con dedicación. Nadie puede negar mi dedicación y mi conocimiento del sistema ferroviario, en un momento en el que se está sufriendo una debilidad, una falta de motivación y muchos problemas. Pero bueno, esas son cosas que no dependen de mí. Yo lo que sé es que voy a estar a disposición y voy a defender siempre lo que es mi casa: Adif.

P.— ¿Cómo ve usted el Gobierno? Porque estas causas afectan directamente al Gobierno de Pedro Sánchez, hay bastantes damnificados que no solo estaban en cargos políticos. ¿Cómo cree que esto va a afectar a su gobierno y si cree que deberían tomarse medidas y tener consecuencias políticas?

R.— No quiero hablar del gobierno en general. Me gustaría hacer una reflexión en clave política general. La sociedad está polarizada. Creo que estamos en un nivel de tensión insoportable. Nadie aguanta un debate sosegado; la escucha activa no existe. No somos capaces ni siquiera de estar callados unos minutos para analizar, para ponernos en la piel del otro y saber por qué estamos así. Y tampoco a nadie le interesa el criterio y el conocimiento que viene del estudio y del análisis riguroso. Queremos soluciones para ya; no nos interesan las causas raíces de los problemas. Queremos una solución inmediata y una causa rápida que siempre sea la culpa del otro. La culpa del otro nunca es la nuestra, pero algo tendremos que ver todos y algo tendremos que consensuar todos. El diálogo siempre consiste en ceder algo de la parte de uno. Y lo que veo es que eso es imposible. La reflexión pasa por parar, dejar de hablar, pensar un poco. Moderación, moderación en los medios y, sobre todo, saber escuchar.

Creo que la política ahora mismo, salvando algunos casos, no tiene nada que ver con lo que era. A mí me decepciona de manera terrible, porque a mí me gustaría ser política, pero política de verdad. Política para transformar la sociedad, para enriquecerla. Ya lo sé, que un político está mal pagado, pero elige: elige si quieres estar mal pagado, pero quieres de verdad tener poder para transformar la sociedad, o si lo que quieres es el ego, ser el ombligo del mundo. Porque eso no es la política.