OKDIARIO caza al anti-casta Iglesias con chófer, tres escoltas y dos coches en la Complutense
Iglesias a sus alumnos: «La revolución tiene que ser básicamente una insurrección armada»
«Los deberes que me mandó Iglesias: buscar en Wikipedia a autores marxistas como Arrighi, Wallerstein o Villamar»
Tras su salida de la política, Pablo Iglesias ha vuelto al lugar donde fundó Unidas Podemos. Se trata de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid en la que da clase como profesor asociado. Iglesias también aprovecha el centro universitario de titularidad pública para organizar charlas de la fundación vinculada a Unidas Podemos que preside. OKDIARIO cazó este jueves al político más crítico con «la casta» llegando a la Complutense con chófer y tres escoltas en dos coches.
La escena tiene lugar este jueves 23 de febrero. Alrededor de las 16:15 horas, un Peugeot 308 con cristales tintados llega a la facultad de la Universidad Complutense de Madrid donde Iglesias imparte sus clases y aparca frente a la puerta trasera del centro universitario. De él descienden tres personas que entre ellos se llaman «compañeros» y consultan sus teléfonos a la espera de que lo haga la persona a la que protegen.
A las 16:50, Pablo Iglesias llega a la facultad. Lo hace en un Ford Focus azul, también con cristales tintados. Conduce un chófer. Aparca en mitad de la calle, al lado de la puerta trasera de la facultad, y deja el coche con las luces de emergencia encendidas. El líder de Podemos en la sombra desciende del asiendo del copiloto y, con rapidez, entra en el centro universitario escoltado por su chófer y los otros tres escoltas, que llevan esperándole 35 minutos.
Una vez en el interior del edificio, Pablo Iglesias se dirige a la Sala de Juntas, donde tiene programada una charla a las 17:00 horas. Tras ella, a las 18:40, el fundador de Podemos acude al aula de la segunda planta, donde imparte la asignatura de Gobernanza Global. Se trata de una optativa de cuarto curso del grado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales que imparte el propio Iglesias tras varios intentos fallidos por ser profesor en otras facultades. Sus clases comenzaron el pasado 27 de enero y, desde la primera lección, una media de cinco alumnos asisten a sus lecciones en la universidad pública. OKDIARIO se infiltró en su primera clase y pudo comprobar cómo adoctrinaba a sus alumnos en las tesis comunistas que él mismo defiende.
Al finalizar su clase, alrededor de las 20:20 horas, Pablo Iglesias sale del edificio acompañado de su chófer, como es habitual. Los dos entran en el vehículo, mientras el otro coche con los escoltas espera aparcado enfrente. Una vez el chófer del podemita puso en marcha su coche, el vehículo de los escoltas le sigue hasta la salida de la facultad.
Es así como el dirigente político que llegó a vicepresidente del Gobierno criticando los privilegios de «la casta» cuenta ahora con un conductor privado para llevarle a sus clases, tal y como ha podido comprobar OKDIARIO hasta en cuatro ocasiones.
Lo último en España
-
Mercedes González reconoce que informó a Marlaska hace un año de sus reuniones con Leire Díez, como reveló OKDIARIO
-
Encuesta: ¿Cree que el Gobierno está gestionando con transparencia y rigor la crisis del hantavirus?
-
La directora de la Guardia Civil resta importancia a sus reuniones con Leire: «Sólo hablamos de su situación personal»
-
Las 24 preguntas sobre la cloaca que no contestó la directora de la Guardia Civil: «¿Le queda algún mensaje por borrar?»
-
Junts llevará a Armengol al Constitucional por impedir que se vote en el Congreso una petición para adelantar elecciones
Últimas noticias
-
La Noruega de Haaland empieza el Mundial pisando fuerte contra Irak
-
Así han quedado los partidos de hoy en el Mundial 2026: resultados y goles del martes 16 de junio
-
Haaland contesta a Mbappé con otro doblete en su debut en el Mundial 2026
-
Mbappé tras su doblete en el Mundial: «Si jugara para callar a los críticos jugaría hasta los 80 años»
-
Nacho Duato habla de su encuentro con Melody después de criticarla: «No le pido perdón»