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REPORTAJE

OKDIARIO graba fugas de menas en Castro Urdiales mientras la alcaldesa del PSOE niega «problemas de seguridad»

Castro Urdiales, tomada por los menas: policía, ambulancias y fugas cada día mientras la alcaldesa del PSOE lo niega todo

Castro Urdiales (Cantabria) vivió este fin de semana escenas de persecución policial, intervenciones de ambulancias y huidas de menores no acompañados (menas) del centro de acogida que el Gobierno de Cantabria instaló hace apenas dos semanas en esta localidad. OKDIARIO se desplazó hasta allí y pudo grabar en directo cómo efectivos de la Guardia Civil corrían tras varios de los internos mientras la alcaldesa socialista, Susana Herrán, insistía ante este medio en que «no ha habido absolutamente nada» y que los menores «no van a poner en riesgo la seguridad de mi ciudad».

Las imágenes captadas por OKDIARIO muestran a varios menores escapándose a la carrera del centro mientras agentes de la Guardia Civil los perseguían. Testigos presenciales y vecinos de la zona relataron que, sólo en el fin de semana, se contabilizaron entre cinco y seis coches de la Guardia Civil y dos patrullas de la Policía Local, además de una ambulancia en la noche del domingo.

Según fuentes locales, el incidente que motivó la intervención de la ambulancia fue una «pelea» entre internos —al parecer entre menores de Mali y de Marruecos— que dejó a uno de ellos con un golpe en la cabeza. Además, según publicó El Correo, uno de los jóvenes amenazó a una trabajadora social con un cristal roto.

Pese a ello, Herrán respondió cuando OKDIARIO le preguntó por los hechos: «Así me lo ha trasladado la Policía Local y la Guardia Civil, que no ha habido ningún tipo de destrozo». Cuando el periodista le preguntó para qué venía entonces una ambulancia, la alcaldesa no ofreció explicación.

«Lo ocultó al pleno y a la ciudadanía»

La apertura del centro tampoco siguió los cauces de transparencia exigibles, según denuncian representantes vecinales y políticos locales. Jacobo Zunzunegui, de la Asociación Voz Joven, aseguró que Herrán «no informó en el pleno municipal como correspondería para que los grupos presentaran las alegaciones», sino que «convocó una rueda de prensa privada solo con medios de comunicación locales».

El presidente de la Junta Vecinal de Mioño confirmó que «nadie me ha informado de que se iba a hacer el centro de menas», y el alcalde de esa pedanía, Asier Laforga, reveló que él mismo se enteró «un lunes por la tarde, en una reunión con la delegación de Gobierno, de que iba a ser al día siguiente».

El abogado Agustín Fernández Martínez fue taxativo: «Lo ocultó al pleno y a la ciudadanía». Y añadió que Herrán podría haberse opuesto públicamente a la instalación del centro, «pero si lo hace, se opone a la política nacional de Pedro Sánchez, que es el que ha impuesto esta política migratoria».

Seis meses de horas extras sin pagar a la Policía Municipal

Durante el tenso intercambio con OKDIARIO, Herrán fue interpelada también sobre las horas extras pendientes de pago a los agentes de la Policía Municipal de Castro Urdiales. La alcaldesa intentó eludir la pregunta, pero cuando Minuesa insistió, admitió que la deuda alcanza los cinco meses de horas extras sin abonar a los agentes que, paradójicamente, están siendo requeridos con mayor frecuencia a raíz de la apertura del centro.

«Esto era un paraíso»

Los vecinos consultados por OKDIARIO no ocultan su indignación ni su miedo. «Esto era un paraíso y digo era», señaló uno de ellos. «Por la noche esto va a ser un calvario», advirtió otro residente. «Hasta que pase algo aquí… ya sabes cómo funcionamos», lamentaba un tercero con resignación.

Una trabajadora social del centro fue grabada mientras hacía un gesto obsceno con el dedo a los vecinos que la filmaban, lo que generó una indignación adicional entre los presentes. «¿Cómo vas a educar tú eso si no tienes educación tú?», se preguntó un vecino.

Herrán, por su parte, se refugió reiteradamente en la misma respuesta: «La tutela y la protección de esos menores corresponden a la Comunidad Autónoma». Una coartada que, para los residentes de Castro Urdiales, suena cada vez más a excusa mientras la Guardia Civil sigue patrullando a diario por sus calles.