España
Víctimas del aceite de colza

Moncloa da largas a las víctimas de la colza y Garzón organiza actos sin contar con ellas

Las víctimas del síndrome tóxico por aceite de colza están hartas de esperar y de que Presidencia del Gobierno les dé largas cada vez que se dirigen a Moncloa para reclamar atención o una reunión. Además, han descubierto que el pasado mes de junio el ministro de Consumo, Alberto Garzón, organizó unas jornadas tituladas 40 años del Síndrome del Aceite Tóxico (SAT). Papel del CNA en la mayor crisis de Seguridad Alimentaria en España, pero no contó con las víctimas para que diesen su opinión y expusiesen el infierno que padecen desde el año 1981, cuando se produjo la primera víctima.

Carmen Cortés, presidenta de Seguimos viviendo, asociación que aglutina a centenares de víctimas del síndrome tóxico por consumo de aceite de colza, explica a OKDIARIO que están decepcionados con las respuestas que las autoridades les han dado hasta ahora.»Garzón nos conoce desde antes de ser ministro y no se dignó a invitarnos a esas jornadas. Presidencia del gobierno nos responde sólo con palabrería y echan balones fuera, a Sanidad, pero nadie nos recibe ni nos ayuda», dice Cortés.

Este miércoles, la asociación recibió una respuesta por mail del gabinete de Presidencia de Gobierno que decía: «Nos gustaría poner en valor la valentía y tenacidad con las que, tanto usted como las demás personas afectadas, enfrentan diariamente su tesitura, y enviarles un mensaje de ánimo y esperanza en el futuro, así como nuestros mejores deseos para que su estado de salud les permita tener la mejor calidad de vida posible. Todos ustedes son un ejemplo de esfuerzo para la sociedad».

La nota, añadía que: «Finalmente, en referencia a sus alusiones al Real Decreto 2448/1981, de 19 de octubre, sobre protección a los afectados por el síndrome tóxico, le indicamos que tomamos nota de las mismas. No obstante, nos permitimos sugerirle que, si lo estima oportuno, las haga llegar al Ministerio de Sanidad, a través de las vías que hallará en el siguiente enlace» y se despedía con «agradeciendo su confianza, le enviamos un afectuoso saludo, que con cariño hacemos extensivo a los demás miembros de la Plataforma».

Carmen Cortés califica estas palabras de «palabrería sin fondo, porque lo que queremos es ser escuchados de una vez y llevamos 40 años sin que nadie lo haga». Para ahondar todavía más en el problema, su asociación se enteró de que el Ministerio de Consumo había editado un documento de más de 60 páginas sobre el Síndrome Tóxico, con fotografías, noticias de prensa y opinión de expertos sin contar con los afectados aglutinados en la plataforma Seguimos Viviendo. Esta misma asociación protagonizó un encierro el pasado 19 de octubre de 2021 en el madrileño Museo del Prado, donde amenazaron con el suicidio para dar visibilidad a sus reivindicaciones, siendo detenidos dos de sus miembros y dejando la protesta de manera pacífica.

«Tristemente, las víctimas de la Colza, seguimos sin comunicación con Presidencia y tenemos temas de las víctimas que se complican. Hay informes de pobreza con el Covid, mientras que a nosotros se nos suspendieron más subsidios que en años anteriores y se nos dejó deudores, con más secuelas. Además, estamos encontrando víctimas que nunca cobraron indemnización», explica Cortés.

El síndrome tóxico del aceite de colza fue una intoxicación masiva sufrida en España en la primavera de 1981. El primer caso apareció el 1 de mayo de ese año y el 10 de junio se descubrió el motivo que los causaba. La enfermedad afectó a más de 25.000 personas, ocasionando la muerte de unos 5.000 enfermos. Muchos de los supervivientes quedaron afectados de por vida con neumonías, calambres, mialgias, enfermedades del hígado y los riñones. Coincidiendo con el 40 aniversario de la enfermedad parecía que el Gobierno socialista iba a establecer una serie de ayudas para estos enfermos de por vida, afectados por el síndrome, pero hasta ahora nadie les ha ayudado.​