España

Los ministros Torres y Saiz huyen por una puerta trasera del acto institucional en Ceuta al grito de «¡Traidores dimisión!»

  • María Ruiz
  • Portadista. Especialista en 'breaking news' y noticias de nacional e internacional. Nací al periodismo en Abc, ayudé a fundar La Razón y viví en Las Provincias.

El acto institucional por el Día de Ceuta, celebrado este miércoles en el Teatro del Revellín, se ha visto marcado por una fuerte tensión entre los asistentes y los representantes del Gobierno de Pedro Sánchez. Los abucheos y gritos se dirigieron tanto al delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, como a los ministros Ángel Víctor Torres y Elma Saiz, en un ambiente marcado por la grave crisis en la ciudad tras la invasión del pasado 30 de julio y la dejación de funciones del Gobierno.

Torres, designado mando único de la crisis, entró en el teatro junto a Saiz y el delegado, siendo recibidos con gritos de «¡Mentirosos!» y preguntándoles «si conocían el informe de la Policía», además de mensajes como «culpables, fuera, fuera».

Dentro del recinto, el contraste fue evidente: mientras el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, era ovacionado por el público, los presentes comenzaron a gritar al delegado del Gobierno exigiéndole la dimisión, con frases como «¡fuera de aquí!» y «¡poca vergüenza!».

Al término del acto, la salida se produjo entre un fuerte dispositivo de seguridad. Los tres salieron del teatro prácticamente rodeados de policías nacionales y escoltas para garantizar su seguridad, en medio de gritos de «¡traidor!» y peticiones para que dimitieran de inmediato.

El delegado tuvo que abandonar el lugar sin poder despedirse de nadie, huyendo, mientras una furgoneta esperaba en la misma plaza para sacar a los tres cargos del entorno del teatro ante la cantidad de personas congregadas.

Pérez Triano había declarado el día anterior que no consideraba que debiera dimitir, al entender que no había hecho nada que motivara esa decisión, algo que la calle no comparte: muchos ceutíes atribuyen al Gobierno de Sánchez, y en particular al delegado, la sensación de abandono tras la avalancha masiva de más de 80.000 personas de forma irregular a finales de julio.

Por la mañana, ciudadanos ceutíes ya habían recibido al ministro Ángel Víctor Torres, con abucheos y gritos de «¡mentiroso!» y «¡traidor!», a su llegada a un acto institucional con motivo del Día de Ceuta, en el Teatro Auditorio del Revellín de la ciudad autónoma.