España

Marlaska llena de policías los alrededores de Ferraz en un inédito despliegue contra los agricultores

El dispositivo para desinflar las protestas del campo empezaron en las afueras de Madrid y se intensificaron en la sede del PSOE

Madrid ha sido escenario este sábado de un inédito despliegue policial contra los agricultores en la capital de España. Nunca antes una protesta convocada por el campo en Madrid había sido objeto de las circunstancias que se han dado en esta ocasión: protesta que se había convocado ante la sede central del PSOE en la calle Ferraz; confluencia de lemas de queja entre el hartazgo del campo y quienes se siguen movilizando contra la amnistía de Sánchez al independentismo; y un despliegue policial masivo, de una dimensión que, pese a estar anunciado, incluso ha sorprendido a pie de calle a quienes han acudido a quejarse.

La indignación por tan desorbitada presencia de agentes era generalizada entre los ciudadanos que han acudido, entre ellos un nutrido grupo de agricultores que han logrado alcanzar este punto de Madrid.

Llegar a la capital de España ha sido una misión imposible para muchos de los profesionales del campo que han pretendido alcanzar Madrid. Un día más han podido cortar numerosos puntos de carreteras y autovías de toda España: Málaga, Granada, Sevilla o Calatayud (Zaragoza)…, y cortes de autovías como la A-2 Madrid-Zaragoza y la del Mediterráneo entre otras. Pero entrar en la capital y cortar vías de acceso a Madrid no les ha sido posible.

Ha sido llamativo el despliegue de numerosas unidades antidisturbios en descampados situados a escasos minutos del estadio Metropolitano, el campo del Atlético de Madrid. Inédita también la estampa: manifestantes que intentaban llevar sus protestas a la capital y a sus accesos, y que han sido reprimidos por los agentes. Se han llegado a ver carreras campo a través de antidisturbios detrás de agricultores, como han captado las cámaras de OKDIARIO.

Unas horas después, en la calle de Ferraz, algunos de esos profesionales del campo lograban acudir a las inmediaciones de la sede central del PSOE, en la calle de Ferraz. Coincidían con quienes todavía acuden a diario para protestar por la amnistía. Van cien días ya. Pero en esta ocasión el despliegue policial era tremendo, con nutridos grupos de antidisturbios repartidos en numerosos puntos para impedir el acceso a la calle Ferraz y restringir el tránsito por las vías de los alrededores. Una de las blindadas ha sido la calle Marqués de Urquijo, con nutridos grupos de antidisturbios apostados tanto para controlar el tránsito e impedir el paso a manifestantes, como para disuadir desde las aceras.

La abundante presencia de agentes ha logrado el objetivo que se marcó Marlaska y los intereses no escondidos por Moncloa: desinflar las protestas de los agricultores, impedir una imagen masiva de protestas en plena capital y junto a la sede central del PSOE.