España
INSTITUCIONES PENITENCIARIAS

Marlaska destituye a una directora de prisiones nombrada por paridad que ya acumulaba dos ceses

  • Alfonso Egea
  • Jefe de Investigación en OKDIARIO. Anteriormente fui responsable de la sección de Actualidad y Sucesos en Espejo Público, en Atresmedia. He publicado cuatro libros y actualmente colaboro en programas de televisión en Mediaset y en Telemadrid. Agradecido por tener el reconocimiento de la Policía Nacional de Madrid y la medalla al mérito de la Guardia Civil.

Nadie acierta a entender los motivos que llevaron en su momento a Ángel Luis Ortiz, el hombre designado por el ministro Marlaska para dirigir las prisiones españolas, a escoger como directora de la cárcel de Soria a Concepción Zurdo. Hay quien insinúa que tras el nombramiento se esconde la necesidad de llegar a la paridad de sexos en los puestos de responsabilidad penitenciaria, pero sea o no ese el motivo lo que no se entiende es por qué Ortiz confió el puesto a una persona destituida dos veces en el pasado del mismo cargo y a la que se nombró “para fomentar la igualdad”.

Según han confirmado fuentes penitenciarias a OKDIARIO el pasado 11 de marzo corrió como la pólvora que Concepción Zurdo ya no era nadie en la cárcel de Soria y que la dirección de facto de la prisión estaba en manos de un funcionario enviado directamente desde Madrid para sacar adelante una institución sumida en el mayor de los malestares. “Concepción está destituida desde la semana pasada. Simplemente están haciendo la transición con un inspector para tapar el cese. En unos días dimitirá por temas personales”, rezaba el mensaje que corría como la pólvora entre los trabajadores penitenciarias de todo el país. Y es que a Concepción ya le conocen en muchos sitios, al menos en dos en concreto: las otras dos cárceles de las que también fue cesada.

La premonición del anterior mensaje se cumplió el pasado 23 de marzo. A Concepción la convocaron desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias en Madrid el día antes. Algunos trabajadores de la cárcel de Soria aseguran que días antes de esa cita la directora había mantenido una discusión con un trabajador del centro, un profesor, de la que el docente se marchó llorando. Lo anunciado. Al día siguiente de su reunión en Madrid un breve comunicado explicaba que abandonaba el cargo con efecto inmediato.

Trabajadores hartos de ella

Aunque la carrera de Zurdo al frente del penal de Soria acabara hace unos días, los problemas vienen de atrás. A finales de 2021 un grupo importante de trabajadores del centro firmaron un documento en el que denunciaban la gestión de la prisión por parte de la directora y también los modos con los que ésta se dirigía a los trabajadores, lo que a juicio de los funcionarios era la causa de la existencia de un ambiente de trabajo tóxico en el centro. Aquello provocó una investigación interna en la prisión que tres meses después ha llevado al cese de Concepción.

Está dentro de lo probable que el responsable del nombramiento de la ya ex directora de la cárcel de Soria se equivoque al elegir a dedo a este o a cualquier otro cargo, pero lo que está claro es que ni Ortiz ni su jefe, quien lo eligió para ocuparse de las prisiones, el ministro Marlaska, ni siquiera se tomaron la molestia de revisar los antecedentes laborales de Concepción Zurdo, porque esta mujer ya ha visto esa película dos veces en el pasado.

En el año 2015 Zurdo era directora de la prisión salmantina de Topas y lo fue durante un periodo de tiempo prolongado, cinco años y medio según la crónica de la época hecha por el Norte de Castilla. Este periódico relató en enero de aquel año como el anterior jefe de las cárceles españolas, Ángel Yuste, visitó la prisión. Allí pudo hablar con trabajadores, presos y representantes sindicales. Lo que le dijeron llevó al cese fulminante de Zurdo. Bajo su dirección una violenta reyerta acabó con la evacuación de heridos de la cárcel en helicóptero y el día de la patrona de las cárceles españolas los sindicalistas sabotearon los actos con pancartas denunciando el estado de la cárcel de Salamanca.

Pero es que Zurdo llegó a Topas desde Canarias. Allí había dirigido el centro penitenciario Tenerife 2, donde consiguió una marca de dudoso mérito: sólo unos meses después de haberse hecho caro de la cárcel tinerfeña casi la totalidad de los trabajadores exigieron su dimisión inmediata por “el talante y la gestión de una persona que no ha pisado un patio en su vida”, dijeron los trabajadores de aquella cárcel.

Más allá de la habilidad de Zurdo para dirigir una cárcel y de su aparente habilidad para crear descontento entre plantillas de diferentes prisiones, lo que deja su último cesa es una reflexión sobre la mecánica de nombramientos de Instituciones Penitenciarias. Algo alumbra el discurso del propio Ángel Luis Ortiz cuando en 2021 nombró a Zurdo: “estos nombramientos se enmarcan en la apuesta de la Secretaría General por fomentar la igualdad entre hombres y mujeres en el ámbito penitenciario”, dijo textualmente el jefe de las prisiones elegido por Marlaska.