España

El Gobierno de Colau preocupa a Rajoy: se reunirá en Nueva York con uno de los enemigos de Trump

El gobierno municipal de Ada Colau podría poner en peligro las relaciones diplomáticas entre España y Estados Unidos. El primer teniente de alcalde y mano derecha de Colau, Gerardo Pisarello, encabeza un viaje a Nueva York de cinco días donde se reunirá con una de las asociaciones que más odio profesa al actual presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

La American Civil Liberty Union (ACLU) es una de las organizaciones más combativas contra la política migratoria y los recortes en derechos civiles anunciados por Trump. Según las fuentes municipales consultadas, Pisarello se reunirá en este viaje con la asociación para mostrarle su apoyo ante la defensa de la acogida de refugiados como sucede en Barcelona.

“Queremos mostrar nuestra solidaridad y explicarles también que, en nuestro caso, es el gobierno español quien nos impide las acogidas que solicitamos”, reclama un concejal del Ayuntamiento de Barcelona. “Todo ello supone una discriminación y viola los Derechos Humanos”, zanja a este medio.

El propio director el Proyecto por los Derechos de los Inmigrantes de la Unión Americana de libertades Civiles en Nueva York, Omar Jadwat, reaccionó enseguida al anuncio sobre la política migratoria de Trump y ya en enero salió ante los medios de comunicación para señalar que “la fantasía del Presidente Trump de sellar la frontera con un muro se basa en prejuicios raciales y étnicos que deshonran la tradición de Estados Unidos de proteger a los inmigrantes vulnerables, que siempre fue motivo de orgullo”.

«La fuerza de deportación del Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) tiene un historial de segregación racial y abuso excesivo de la fuerza y, al ampliarla, degradará aún más los derechos de millones de personas que consideran a nuestras seguras comunidades fronterizas como sus hogares. Encerrar entre rejas a quienes buscan asilo y no representan ningún peligro ni riesgo de fuga es inconstitucional y no beneficia a nadie salvo a las empresas de prisiones privadas y a los políticos que quieren adjudicarse puntos retóricos. Veremos al gobierno de Trump en la corte si toma ese camino”, señaló Jadwat.

Pisarello y la comitiva del consistorio emprenderán este viaje el sábado y, según las fuentes consultadas, permanecerán hasta el miércoles en Nueva York. El primer teniente de alcalde tiene previsto impartir conferencias en Harvard, el MiT y la Universidad de Nueva York (NYU) que compartirá con algún representante del Ayuntamiento de Madrid, según apuntan.

Además, el primer teniente de alcalde de Barcelona mantendrá un encuentro con la subsecretaria general adjunta de Comunicaciones e Información Pública de la ONU, Cristina Gallach, para transmitir su compromiso de las ciudades en la nueva agenda internacional. Ambos centrarán la reunión en la crisis de los refugiados entre otros asuntos para implicar a otros agentes y organismos.

La visita que preocupa a Rajoy

La entrevista de Pisarello con la ACLU podría seguirse desde España con especial preocupación. El Gobierno de Mariano Rajoy fue uno de los primeros en ponerse en contacto con el actual presidente de Estados Unidos y el pasado 12 de diciembre, ambos mandatarios, mantuvieron la primera conversación telefónica. Tanto Trump como Rajoy se comprometieron a mantener buenas relaciones bilaterales y, según Moncloa, Trump mostró a Rajoy su enorme afecto por el pueblo español recordándole su estancia en Barcelona, que calificó de «una magnífica ciudad”.

Meses después, los responsables políticos de la única ciudad española que Trump mencionó se reúnen a partir de este sábado con una de las asociaciones más odiadas por el magnate. El Gobierno no ha querido entrar a valorar si esta visita podría suponer una advertencia por parte del gobierno estadounidense en las relaciones diplomáticas entre ambos países.

Cabe recordar el motivo que le llevó a Trump a mencionar y querer tanto a Barcelona. El actual presidente de Estados Unidos impartió una conferencia en 2014, antes de ser presidente, en la ciudad condal donde, según El Mundo, cobró 450.000 euros por una charla motivaciones empresarial. Trump se embolsó la friolera de 10.000 euros por cada minuto de sus palabras y abandonó Barcelona con una llamada a Rajoy elogiando a la ciudad en la que apenas estuvo dos horas.

El Gobierno es prudente y recalca siempre que puede que España y Estados Unidos son países socios y aliados que comparten valores y retos comunes y que es necesario impulsar en España y en Europa un crecimiento económico sostenido e intenso que permita crear empleo y reducir la brecha de desigualdad social.