Empleados de la Conselleria de Educación a OKDIARIO: «Mi hijo va a un privado para no ser adoctrinado»
OKDIARIO ha estado en la Conselleria d’Ensenyament (Consejería de Educación) de la Generalitat de Cataluña para ver cómo están llevando los propios funcionarios del departamento las huelgas estudiantiles en institutos públicos. Apenas un trabajador nos ha dicho que le parece bien; del resto, nos ha llegado a reconocer incluso que llevan a sus hijos a centros privados para evitar el adoctrinamiento.
De hecho, un trabajador de la Generalitat que en principio nos comentaba que no veía problema en que hicieran huelga, ha terminado reconociendo que no es bueno mezclar política con educación.
Por norma general, los empleados de la Consejería de Educación, cuando son preguntados por las polémicas huelgas, responden que la enseñanza catalana es muy buena y que ha ayudado a integrar mucha gente. Sin embargo, rápidamente le explicamos que no se trata de eso, sino de que se haga perder clase a los chavales por una causa política.
«Hay mucha conciencia social. Mi niño de 9 años, te puedo asegurar que tiene conciencia», explicaba una empleada ante nuestra sorpresa. Ante tal afirmación, rápidamente un compañero suyo ha reconocido que su hijo va a un colegio privado, y que se alegra «porque no está metido en nada de esto». «No hace huelga, no va a manifestarse… Hacen lo mismo que hacían el año pasado», explica.
«Yo, insisto, me alegro de que mis hijos vayan a un colegio privado donde, en esta situación, es totalmente neutro. Mi hija tomaría partido dependiendo de mi opinión. Entonces, yo intento ser neutral y digo: ‘Es que eres pequeña para entender esto’. El artículo 155, los presos políticos… No se han leído la Constitución con 12 años», señala el mismo funcionario.
«Deberías de pensar por qué se ha llegado aquí», nos explicaba otro trabajador. «La gente se siente atacada, y como se siente atacada… Son daños colaterales», subraya. A lo que le espetamos que no creemos que sea bueno que unos niños tengan que sufrir ese tipo de daños colaterales, algo que termina reconociendo. «Es verdad, no es justo», termina reconociendo.
Por último, hemos parado a un empleado de la Consejería que salía del edificio con el ya famoso lazo amarillo en contra del encarcelamiento de ‘los Jordis’. «¿Qué problema hay en que hagan huelga? Es legal y pueden hacerlo, ¿no?», señalaba.
Ante nuestra sorpresa porque a un trabajador educativo le parezca bien que se mezcle la educación con la política (adoctrinamiento) el empleado nos pregunta que si de verdad somos periodistas. «Tienen derecho a hacerlo. Tienen derecho a hablar de política, y de movilizarse por la política. Si hay una serie de injusticias como estas…», afirma.
«Hombre, meter a dos personas inocentes en la cárcel es represión», espeta el mismo trabajador. «Levantamientos públicos anticonstitucionales, destrozar coches de la Guardia Civil o heridos en la Policía… eso no es constitucional», le recordamos. Ante nuestra respuesta, visiblemente encendido, nos dice que somos lo peor del mundo. La típica respuesta de quien no tiene argumentos. Y, por tanto, queda retratado.
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