España

Denuncian ataques a 22 autobuses urbanos de Oviedo por un conflicto laboral

La empresa TUA, concesionaria del transporte urbano en Oviedo ha denunciado hoy el ataque sufrido por veintidós autobuses "en una emboscada organizada y premeditada" en la que los vehículos han sufrido, en un periodo de media hora, la rotura de numerosas lunas cuando llevaban pasajeros a bordo.

En un comunicado, la empresa, filial del grupo ALSA, señala que, tras esta situación, los servicios de mañana no podrán celebrarse con normalidad ante la imposibilidad de arreglar el número de vehículos imprescindibles para prestar los servicios.

La empresa, que ha denunciado los hechos a las fuerzas de seguridad y los ha puesto en conocimiento del Ayuntamiento de Oviedo, ha anulado la reunión convocada para mañana en la sede del Servicio Asturiano de Solución Extrajudicial de Conflictos (SASEC) para intentar buscar un acuerdo para evitar la convocatoria de huelga prevista para los días 2, 3 y 4 de enero.

Además, TUA muestra «su mayor indignación ante la acción de grupos organizados» y pide disculpas a la población por las molestias a los ciudadanos, «una situación que es achacable exclusivamente a quienes hayan cometido estos actos violentos y de extrema gravedad».

El pasado jueves la empresa denunció el ataque contra dos de sus autobuses tras el fracaso de unas negociaciones que las partes mantuvieron durante más de once horas un día antes, lo que llevó a al comité de empresa, con mayoría de USO, a mantener para los días 2, 3 y 4 de enero la convocatoria de huelga que ya se llevó a cabo durante las jornadas del 4, 13 y 18 de diciembre.

El Comité de Empresa acusa a la dirección de no dar respuesta, tras semanas de negociación, a ninguna de sus reivindicaciones y asegura que TUA rechaza regular el uso de los sistemas anti-alcohol instalados en los autobuses para los conductores dentro de un protocolo de seguridad y salud «más amplio».

Por su parte, la empresa de transporte subraya su «máximo compromiso con la seguridad» e insiste en que «no va a renunciar a la implantación de nuevos sistemas de seguridad, en línea con las tendencias del conjunto del sector del transporte de viajeros».

Además, la compañía rechaza la propuesta del comité de que el uso de que el «alcolock», un sistema que impide el arranque si el conductor supera las tasas permitidas, sea voluntario, y no obligatorio, y que su implantación se realice en modo de prueba.

Al margen del «alcolock», el Comité atribuye la convocatoria de huelga a otras reivindicaciones como la reposición de la plantilla y la reducción de los contratos de formación, que han pasado de cinco en 2015 a veintiuno en la actualidad, o el reconocimiento de los tiempos de descanso de acuerdo a la jornada del conductor.