España
Las cloacas del PSOE

Las cloacas del PSOE pusieron en la diana a otra juez compañera de Biedma publicando su patrimonio en Facebook

Una abogada pidió en el Registro las fincas de la juez Marta Hernández tres días antes de salir publicadas

«Como cerdees donde no debes y te pillemos, ya sabes, botón ON», escribían en redes

Publicaron el colegio de sus hijos y el libro que leía mientras descansaba en la piscina

La campaña de acoso que las cloacas del PSOE han alentado contra los jueces de Badajoz no se ha limitado a Beatriz Biedma. Un atestado de la Policía Nacional, al que ha tenido acceso OKDIARIO, revela que la magistrada Marta Hernández, titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Badajoz, ha visto expuestos en Facebook su chalet, sus coches y sus propiedades.

La investigación concluye que la abogada Sara Moreno había pedido esos datos al Registro de la Propiedad tres días antes de que se publicaran.

La información apareció el 24 de septiembre de 2024 en la página «¿Existe independencia judicial en Badajoz?», acompañada de fotografías de la vivienda con sus coordenadas. El objetivo era sugerir un enriquecimiento ilícito.

El texto concluía con una frase en mayúsculas: «Y todo pagado en menos de 20 años en activo, sin cargas prácticamente».

El Grupo de Delincuencia Económica y Tecnológica de Badajoz ha requerido al Registro de la Propiedad de Almendralejo la identidad de quien había consultado las fincas de la juez. El registrador ha certificado que la solicitud la hizo Sara Moreno el 21 de septiembre de 2024.

ATESTADO DE LA POLICÍA NACIONAL que revela que la magistrada Marta Hernández, titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Badajoz, ha visto expuestos en Facebook su chalet, sus coches y sus propiedades.

Sara Moreno es tanto la socia profesional como la pareja sentimental de Javier Saavedra. Saavedra ha colaborado con el ex juez Luis Saénz de Tejada –apartado de la carrera tras una condena por maltrato psicológico a su ex mujer– y, a su vez, ese ex magistrado se reunió con Leire Díez, fontanera del PSOE. De hecho, tenía un grupo de WhatsApp en común con ella para ir contra determinados jueces.

Los agentes consideran a Sara Moreno presunta autora de un delito de descubrimiento y revelación de secretos. Según el atestado, Moreno es, además, «muy activa con el perfil falso» llamado «Marga Pérez».

Para llegar a esa conclusión, la Policía ha cruzado los datos que han aportado Meta y Google. La cuenta de correo con la que se creó «Marga Pérez» tenía como dirección de recuperación el correo profesional de la letrada en el Colegio de Abogados de Sevilla.

Moreno ha defendido en varios procedimientos al empresario Javier Saavedra. El pasado 29 de septiembre, el juez Santiago Pedraz rechazó la personación «ad cautelam» que la abogada había presentado en su nombre en la causa de las cloacas de la Audiencia Nacional.

Perfiles falsos en Facebook

La investigación también ha puesto nombre a «José García Fernández». Según los registros de Google, detrás de ese perfil estaría Eduardo Jorge García. Es el mismo usuario que, como ha trascendido de la investigación de la UCO, contactó con Cintia Rocho y le envió una imagen de la casa de la juez.

Los agentes han constatado que la cuenta tenía un único amigo y una foto de portada con «seis armas de fuego con silenciadores, que podría interpretarse de manera intimidatoria».

Desde ese perfil se insinuó que la juez guardaba dinero en casa. «Entonces la Marta esa tiene manteca no?», escribió. En otro comentario aludió a que ciertas bandas de la localidad podrían enterarse del supuesto botín.

La propia página difundió el 6 de septiembre un mensaje dirigido a los familiares de presos encarcelados por la magistrada: «¿De verdad creéis que se van a quedar inmóviles?». Y añadía: «Lo que cada persona luego haga con la información que aquí obtiene, es una cuestión particular de cada cual».

El acoso no se ha quedado en lo patrimonial. En otra publicación se leía: «Mira Martita, con el impulso correcto, ella ha paseado». Y en otra, dirigida a la juez como «Doña Ratas»: «como cerdees donde no debes y te pillemos, ya sabes. Botón ON».

La situación llegaba hasta el jardín. El 20 de agosto, la página publicó la portada del libro que Hernández leía junto a su piscina y se burló de su bañador: «Por cierto, horterilla, las lentejuelas no se llevan».

La magistrada ha denunciado que esos detalles «sólo pueden haber sido obtenidos mediante la utilización de algún mecanismo ilícito de captación de imágenes». Ha tenido que instalar cámaras de videovigilancia en todo el perímetro de su vivienda.

En el atestado figuran también como investigados tres vecinos colindantes de la juez. Dos de ellos, un matrimonio, ya habían sido condenados en 2023 por daños y coacciones contra la familia. Entre los hechos probados figuraba haber lanzado ratas muertas a su propiedad.

«Nexo de unión»

La Policía sospecha que entre los investigados existe «un nexo de unión o comunicación constante». Por eso ha pedido al juzgado que le avise cuando sean citados, para intervenir sus teléfonos móviles en ese mismo acto.

La causa la instruye el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 3 de Almendralejo. Sara Moreno, citada en enero de 2025 en la Comisaría de Antequera (Málaga), no llegó a comparecer. Según los agentes, respondió con correos que cuestionaban la actuación policial y que remitió, entre otros destinatarios, al Régimen Disciplinario de la Policía en Madrid.

La página «¿Existe independencia judicial en Badajoz?» se activó en marzo de 2023. Su dominio web se registró el día 25 de ese mes a través de Infomaniak, una empresa de alojamiento con sede en Ginebra. Según la documentación consultada, el historial WHOIS de ese dominio lo vincula a Eureka Corporate Group LLC, firma en la que figuran Saavedra y Moreno.

Desde esa plataforma se ha atacado de forma reiterada a Beatriz Biedma, instructora del caso de David Sánchez. Ante la Audiencia Nacional, Biedma ha afirmado haber denunciado a Saavedra y a Moreno. Sobre su relación con el ex juez Luis Sáenz de Tejada, declaró: «Yo creo que están relacionados con este señor».

Cuando la página invocó a las «ardillas de Almendralejo» para que la mantuvieran informada, confiaba en el anonimato de la red. Sin embargo, esas ardillas han dejado rastro: un correo de recuperación, un teléfono verificado y una firma en el libro del Registro.