Antifraude exige a Ribó que deje de regalar 25.000 € al año a la independentista ‘Escola Valenciana’
La Agencia Antifraude Valenciana ha emitido un informe sobre la concesión de una subvención de 25.000 euros a dedo a la asociación independentista Escola Valenciana. En el documento asegura que la justificación de conceder esa ayuda de manera directa «no queda suficientemente acreditada» y, por lo tanto, no existen razones que expliquen que la subvención no se haya sometido a un proceso de convocatoria público.
En el año 2018, el organismo valenciano encargado de investigar los fraudes recibió una denuncia anónima en la que se señalaba la concesión de una «subvención directa» a la entidad separatista valenciana. Dicha asociación ha sido financiada durante años por la Generalitat de Cataluña, que la usaba para esparcir su ideología separatista y catalanista más allá de la región catalana. Uno de sus objetivos era la expansión del uso del catalán en detrimento del español. Especialmente en las aulas.
Respecto a dicho suceso la Agencia Antifraude emitió el pasado 25 de septiembre un informe provisional en el que ya se señalaba lo siguiente: «Se ha constatado que el ayuntamiento de Valencia, mediante Convenio suscrito con la Fundación Escola Valenciana, le otorgó una subvención directa de 25.000 euros para la elaboración de proyectos que fomenten el uso del valenciano». En el mismo, detallaba que las concesiones de este estilo se otorgaban «con carácter excepcional» o siempre que éstas estén acreditadas como «razones de interés público, social, económico o humanitario, u otras debidamente justificadas que dificulten su convocatoria pública».
En el documento provisional se exponía desde un primer momento que no se habían acreditado razones de este tipo y, por lo tanto, no se entendía la concesión a dedo de dicho importe a Escola Valenciana.
El Ayuntamiento de Ribó intentó justificar de manera reiterada dicha subvención. Sus argumentos, lejos de convencer a la Agencia Antifraude, revelaron que se trataba de una subvención que el consistorio «concedía desde hace años a la entidad por un importe de 25.000 euros y tenía el objetivo de desarrollar proyectos y actividades de promoción del uso del valenciano». De ahí, la entidad contra el fraude dedujo que no se trataba de algo con necesidad de una tramitación urgente y, por lo tanto, debía ser considerado como una convocatoria pública corriente. «Si es una subvención, como la presente, que es recurrente en el Ayuntamiento de Valencia, no se entiende la excepcionalidad de la misma», puede leerse en el documento.
En el último informe emitido este jueves, la Agencia aprovecha para recordar al Gobierno del Ayuntamiento de Valencia que «los principios generales que deben inspirar la gestión de las subvenciones como parte importante de la actividad financiera de las administraciones públicas son la igualdad, la transparencia, objetividad, publicidad, concurrencia y no discriminación, así como la mejora de la eficacia en el cumplimiento de los objetivos fijados por la Administración y la eficiencia en la asignación y utilización de los recursos».
A pesar de que el documento asegura que «en ningún caso se está cuestionando la solvencia, el prestigio, ni la calidad de los proyectos que realiza la Fundación Escola Valenciana», las características de la asociación «no constituyen el argumento que justifique la concesión directa de la subvención, ya que per se no dificultan, a juicio de esta Agencia, el procedimiento de concurrencia competitiva».
El intercambio de informes y argumentos entre la Agencia Antifraude y el Ayuntamiento de Ribó ha continuado durante los últimos meses y el consistorio asegura que la entidad independentista «es la única que a su juicio representa al sector de interés concreto» y por lo tanto «no puede tramitarse un procedimiento de concurrencia». A esta excusa la Agencia Antifraude ha respondido que «si se admitieran esas razones, los expedientes de concesión deberían incluir esta justificación de manera que quede acreditado que la entidad beneficiaria es la única que opera en el sector y por tanto, la única que puede ser receptora de los fondos de apoyo a un determinado objeto».
Según reconoce el propio Ayuntamiento de Valencia «hay otras entidades que también promueven y defienden el uso del valenciano pero entienden que no hay otra entidad a la altura de los objetivos del ayuntamiento». No obstante, al no haber utilizado un procedimiento de otorgamiento de la subvención sujeto a concurrencia competitiva esta apreciación es totalmente subjetiva puesto que no hay elementos de referencia, ni proyectos, ni costes, con los que pueda hacerse
una comparativa», concluye Antifraude.
El informe incluye también la recomendación de que se formule un ‘Plan de implementación’ para que el Ayuntamiento valenciano se someta al procedimiento ordinario para este tipo de subvenciones y reitera que «no queda debidamente acreditados las razones de interés público, social o humanitario u otras debidamente justificadas que dificulten su convocatoria pública».
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