`
Economía
inflación

Los precios suben un 26% desde junio de 2018 y España acerca la subida de tipos del BCE en septiembre

El IPC armonizado de España a cierre de julio es del 3,9%, un punto más que la media de la zona euro

España vuelve a ser un problema y contribuye otra vez de forma importante a que la inflación en la zona euro esté desbocada por encima del 2%, objetivo del Banco Central Europeo (BCE) para no subir los tipos de interés. De acuerdo con los analistas, el BCE prepara una nueva subida de los tipos para su reunión de septiembre, a la vuelta de las vacaciones, y España es uno de los países de la eurozona con la inflación más alta de nuevo.

De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), a cierre de julio el IPC armonizado -el que se utiliza para calcular la inflación de manera homogénea en los países de la zona euro- se situó en España en el 3,9%, un punto por encima de la media de la eurozona. 

Es la máxima aportación de España al IPC comunitario en varios años, y contribuye por tanto a que la inflación media de la zona euro esté en el 2,9%, suba tres décimas sobre junio y roce ya los niveles que tenía en abril y mayo, que provocaron que el BCE subiera los tipos de interés del 2% al 2,25% en su reunión de junio.

Aunque aún no han salido los datos de inflación de julio en todos los países de la zona euro, en junio España volvió a situarse en el top 5 de economías con los precios más altos. Y en julio han vuelto a subir. Y en agosto los combustibles han seguido subiendo. En Alemania se situó en julio en el 2,8%, más de un punto por debajo de España.

De hecho, los precios en España han subido ya algo más de un 26% desde que Pedro Sánchez llegó a Moncloa, en junio de 2018, según datos del INE. Los alimentos y bebidas no alcohólicas se han disparado un 41%, mientras que el precio de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles ha aumentado más de un 27% desde junio de 2018.

Los restaurantes y servicios de alojamiento se han incrementado un 36% y los seguros y servicios financieros, un 30%, como muestra el gráfico.

Pese a esta evolución de los precios, el Gobierno ha tomado medidas para paliar su impacto en el bolsillo de las familias con cuentagotas y, en ocasiones, culpando a Bruselas de no poder aprobarlas, como fue el caso de la rebaja del IVA de la electricidad cuando María Jesús Montero era la ministra de Hacienda.

El Ejecutivo no ha bajado de forma permanente el IVA de la electricidad ni del gas, ni tampoco el de los alimentos en general, que han subido un 41% desde junio de 2018.

Esto ha servido para que el Gobierno llene las arcas públicas con la recaudación del impuesto del IVA. Además, tampoco ha deflactado el IRPF a las clases medias, como ha pedido la oposición insistentemente, para aligerar el impacto de la subida de los precios en la economía de los ciudadanos.