Economía
EL SISTEMA DE SEGURIDAD SOCIAL

Las pensiones al alza de Sánchez sumarán 15.000 millones este año y agravan el déficit público

Las pensiones al alza de Sánchez agravan el déficit público

El gasto en pensiones se dispara un 11% en septiembre por encima de los 12.000 millones de euros

La revalorización de las pensiones en un 8,5% decidida por el Gobierno de Sánchez en 2022 sumará un gasto adicional de 15.000 millones este año, agravará el déficit público y hará mucho más difícil el cumplimiento de las reglas fiscales de la Unión Europea, que se restablecerán a partir del año próximo y que obligan a reducir el desequilibrio presupuestario hasta el 3% del PIB -ahora está por encima del 4%-, así como a rebajar escalonadamente la deuda hasta el 60% de la producción.

El problema se agravará todavía más el próximo ejercicio, dado el compromiso de Sánchez, que probablemente siga siendo presidente del Ejecutivo, de revalorizar las jubilación de acuerdo con la evolución de la inflación. Para calcular esta revalorización se tendrá en cuenta la inflación media entre diciembre de 2022 y la que resulte en noviembre del presente ejercicio, que será una cifra muy aproximada al 4,5%. De manera que el gasto en pensiones seguirá creciendo exponencialmente al menos durante 2024, y sólo se contendrá ligeramente cuando el efecto de las subidas de los tipos de interés hagan mella en la evolución de los precios.

José Antonio Herce, uno de los mayores expertos en pensiones del país, opina que el sistema «se encuentra en una huida hacia adelante y se ha convertido en insostenible, con un crecimiento del gasto imparable». Conviene recordar que este es el modelo que aceptó el actual ministro en funciones de la Seguridad Social, José Luis Escrivá, que era tenido, cuando fue nombrado, como uno de los más solventes del Gobierno, desde el punto de vista de sus conocimientos económicos y financieros (no en vano fue el primer presidente de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal, a propuesta del Ejecutivo de Rajoy, y había sido, entre otros cargos, director del Servicio de Estudios de BBVA).

Empañando un abultado currículum técnico, también como funcionario en excedencia del Banco de España, ha aceptado sin rechistar las órdenes del presidente rompiendo el equilibrio financiero del modelo de pensiones y derogando, por encargo de Sánchez, el factor de sostenibilidad implantado por la anterior ministra de Seguridad Social del PP, Fátima Báñez, que trataba de racionalizar el gasto en jubilaciones en función de la evolución de las cotizaciones sociales y de la marcha de la coyuntura económica.

¿Quiere esto decir que el crecimiento disparado del gasto en pensiones hará que algún día no puedan ser pagadas? La respuesta de Herce es negativa. «Siempre se pagarán, pero a un coste inmenso, detrayendo recursos que harán el sistema económico mucho menos eficiente y productivo; por ejemplo bajando impuestos o mejorando la educación, o simplemente apoyando a otros sectores de población que tienen el mismo derecho que los jubilados, que se han convertido por desgracia en el lobby electoral más importante del país».

José Luis Escrivá, ministro de la Seguridad Social.

Así no se destinará dinero, por ejemplo, a los dependientes, que están presupuestariamente desasistidos, no se impulsará un nuevo sistema de financiación autonómica -que lleva años pidiendo una reestructuración-, no se mejorará el pago a los proveedores, etcétera, opina Herce. «A pesar de que diga lo contrario el ministro Escrivá, tenemos unos gastos contributivos altísimos mientras los ingresos son cada vez más reducidos», indica. A su juicio, esta visión del mundo que ofrece el actual Gobierno, que posiblemente repetirá si es investido de nuevo Sánchez, «es tremenda, porque ha declarado a un colectivo de la población, el de los pensionistas, como intocable, lo que supone ningunear a los ciudadanos más activos de la sociedad, que son los que crean riqueza».

Visión alternativa

E igualmente grave, en su opinión, es que el PP, que es el principal partido de la oposición carezca de una visión alternativa y se pliegue al exitoso ejercicio de demagogia sobre los pensionistas, que actualmente perciben una jubilación media superior al salario de los trabajadores ocupados, pero al que hay que proteger a toda costa.

La Seguridad Social destinó este mes de septiembre una cifra récord de 12.051,4 millones de euros para pagar las nóminas ordinarias mensuales de las pensiones contributivas. Estos datos suponen un aumento del gasto del 10,9% con respecto al mismo periodo del año anterior, según ha informado este martes el Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

La nómina mensual ordinaria de las jubilaciones superó por primera vez en julio los 12.000 millones de euros y este mes vuelve a marcar un nuevo récord. Ello se debe a que, en aplicación de la reforma del Gobierno socialista, éstas han subido para 2023 un 8,5% como resultado de la inflación media del periodo diciembre de 2021-noviembre de 2022.