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La patronal catalana reitera su petición a Sánchez para que apruebe ayudas directas por 50.000 millones

La patronal catalana, Fomento del Trabajo, ha reiterado este sábado su petición a las administraciones públicas, principalmente al Ejecutivo central de Pedro Sánchez, para que apruebe ayudas directas a las empresas por 50.000 millones de euros para evitar una sangría de cierres de negocios y despidos masivos en las próximas semanas, según un comunicado, por el recrudecimiento de la pandemia y el retraso en el proceso de vacunación en Europa y España, que comenzó el 27 de diciembre pero se ha visto truncado por el retraso en la entrega de vacunas por parte de las farmacéuticas.

La organización que preside Josep Sánchez Llibre, ex diputado de CiU, ha criticado que «las ayudas a través de garantías no se han utilizado desde el mes de septiembre» y recuerda también que el Gobierno español ha destinado un importe de ayudas a las empresas «sustancialmente inferior» al del resto de países europeos. Una crítica que no es exclusiva de la patronal catalana y que la vicepresidenta de Asuntos Económicos, Nadia Calviño, responde que España es el segundo país de Europa que más fondos ha destinado a ayudar a las empresas medido en términos de PIB.

La organización critica que «las ayudas a través de garantías no se han utilizado desde septiembre» y recuerda también que el Gobierno ha destinado a ayudas a las empresas un importe «sustancialmente inferior» al del resto de países europeos

Fomento del Trabajo recuerda en cambio en el comunicado los datos publicados por el FMI, según los cuales «en España durante los últimos cuatro meses de 2020 las ayudas en relación al PIB han oscilado únicamente entre el 3% del mes de septiembre y el 3,7% de diciembre, a un nivel muy inferior al de países europeos como Alemania (7,7%-9,8%), Francia (4,6%-6,9%) o Italia (4,5%-6,2%), este último también con un elevado nivel de déficit y endeudamiento».

La patronal catalana destaca también que la afectación económica de la pandemia en estos países europeos es inferior a la de España, que tiene una economía «mucho más vulnerable por la dependencia del sector turístico y de los servicios, frente a países con un sector industrial más potente». En efecto, en España el sector del turismo, directa e indirectamente, supone el 20% del PIB y un porcentaje similar del empleo.

No a las ayudas directas

Pese a las reiteradas peticiones de los empresarios para que el Gobierno apruebe ayudas directas a las empresas para dotarlas de liquidez y fortalecer su solvencia, evitando así el cierre definitivo de miles de negocios, Sánchez se ha negado rotundamente a hacerlo. Otros países sí lo han hecho, pero el Ejecutivo español responde una y otra vez que ha aprobado medidas suficientes para ayudar a las empresas, como los ERTE y los créditos ICO, además de aplazamientos en el pago de los impuestos.

Los empresarios responden que se trata de medidas que aplazan los problemas, pero no los solucionan, ya que los préstamos ICO hay que devolverlos y los impuestos, pagarlos, mientras la pandemia se alarga y las restricciones aprobadas por los diferentes gobiernos se mantienen en el tiempo.

La patronal catalana destaca también que la afectación económica de la pandemia en Europa es inferior a la de España, que tiene una economía «mucho más vulnerable por la dependencia del sector turístico y de los servicios»

Esto hace que los ingresos de las empresas sigan golpeados, y que el ‘colchón’ para seguir adelante se haya agotado. El aplazamiento de los impuestos sólo retrasa el problema, aseguran, y auguran una avalancha de cierres de negocios y despidos en las próximas semanas si el Gobierno no modifica su política y aprueba ayudas directas para las empresas.

Las restricciones siguen mientras está ya a punto de empezar el mes de febrero y cumplirse un año de pandemia y limitación de movimientos a los ciudadanos, lo que paraliza la actividad económica. Este viernes, el Gobierno de las Islas Baleares, por ejemplo, ha ampliado quince días más el cierre de la hostelería, los centros comerciales y los gimnasios ante el avance de la pandemia en la región, que supera los 1.000 contagios por cada 100.000 habitantes. Y este sábado ha sido el Gobierno de Castilla y León el que ha ampliado también el cierre de la hostelería en buena parte de la comunidad autónoma.

La respuesta de los empresarios no se ha hecho esperar y las patronales anuncian demandas ante la justicia contra los gobiernos central y autonómicos por obligarles a cerrar sin ninguna ayuda directa a cambio. Los hosteleros de Baleares se han manifestado este sábado por tercera vez pidiendo la dimisión de la presidenta, Francina Armengol.