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La banca gana 30.000 millones, pero se hunde en Bolsa: el mercado teme que Santander y BBVA hayan tocado techo

Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja disparan sus beneficios, pero el mercado les castiga en bolsa

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

Los seis grandes bancos cotizados (Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja) han obtenido un beneficio conjunto de 29.253 millones de euros durante los nueve primeros meses de 2026, un 15,1% más que en el mismo periodo del ejercicio anterior. Sin embargo, las cifras récord no han servido para impulsar sus cotizaciones, es más, la mayoría de estas entidades han sufrido importantes desplomes en Bolsa justo después de presentar sus cuentas.

El caso más llamativo arrancó con Bankinter. La semana pasada, la entidad fue la primera en presentar resultados con un beneficio de 900,67 millones de euros hasta septiembre, un 11% más.

Sin embargo, lo que destaca de ese día no fueron sus resultados, sino la caída del 7,56%, hasta los 14,13 euros por acción, con los que cerró el mercado. Fue su peor jornada bursátil en aproximadamente año y medio.

La propia consejera delegada de Bankinter, Gloria Ortiz, atribuyó el movimiento a la volatilidad generalizada del sector y a factores externos, entre ellos el encarecimiento del petróleo, las dudas sobre la inflación y los problemas registrados en algunos neobancos.

Si bien, el caso de Bankinter no es el único. Santander protagonizó el siguiente episodio. El banco presidido por Ana Botín comunicó un beneficio ordinario de 11.176 millones de euros entre enero y septiembre, un 16% más, y el mercado tampoco lo recibió bien. Los títulos de Santander retrocedieron un 5,59%.

No obstante, el mercado encontró motivos para vender. La entidad registró unos ingresos totales de 46.807 millones, un 8% más, pero las cifras trimestrales mostraron algunas debilidades. El beneficio neto atribuido del tercer trimestre descendió un 2%, hasta los 3.430 millones, afectado por los costes de integración de las adquisiciones de TSB y Webster.

Además, la evolución de Brasil generó inquietud. Reuters destacó que el beneficio del banco en este mercado, el segundo más importante para el grupo, cayó un 15% interanual en el trimestre, en parte por el incremento de las provisiones. La agencia también señaló que el crecimiento del beneficio subyacente se apoyó en las adquisiciones realizadas en Reino Unido y Estados Unidos.

Avisos desde el mercado

BBVA tampoco consiguió convencer a los inversores. La entidad obtuvo un beneficio atribuido de 9.066 millones de euros durante los nueve primeros meses, un 13,6% más. Su rentabilidad sobre el capital tangible (ROTE) alcanzó el 22%, mientras que el crédito creció un 20,4% en euros constantes.

Sin embargo, las provisiones por deterioro del crédito aumentaron y el mercado puso el foco en la evolución de España y Turquía. Reuters informó de que las dotaciones por pérdidas crediticias del grupo aumentaron un 24% en el tercer trimestre, hasta los 1.950 millones de euros, por encima de las previsiones de los analistas. En Turquía, las provisiones se dispararon un 74%.

La acción terminó el 29 de octubre con una caída del 2,58%, hasta los 21,87 euros, después de haber registrado retrocesos superiores al 5% durante la sesión.

En busca de una explicación, Pablo Vega, experto en finanzas de Roams, apunta a la diferencia entre las expectativas que ya había incorporado el mercado y las cifras finalmente presentadas. 

«El mercado ya descontaba unas cuentas sólidas y ahora examina la evolución de los márgenes, las provisiones y los costes para valorar su continuidad», señala. La clave, por tanto, no está únicamente en cuánto ganan los bancos, sino en su capacidad para seguir generando esos beneficios en los próximos trimestres.

CaixaBank y Unicaja en alza

La última jornada de la semana incorporaba los resultados de CaixaBank y Unicaja, que también han presentado cifras positivas. CaixaBank obtuvo un beneficio neto de 4.962 millones de euros entre enero y septiembre, un 12,9% más que en el mismo periodo de 2025. 

Unicaja, por su parte, ganó 543 millones de euros en los nueve primeros meses, un 8,1% más. La entidad también anunció un dividendo de 6,42 céntimos de euro por acción, que se abonará en diciembre.

En ambos casos, el mercado no castigó tanto los títulos de la catalana, como los de la malagueña, y se mantuvieron planos durante la jornada de presentación de resultados.

Para Pablo Vega, esta es precisamente la explicación central del castigo bursátil. «Las caídas reflejan que unos beneficios elevados pueden resultar insuficientes cuando las expectativas ya son exigentes», afirma.

Mirada puesta sobre los dos grandes

El experto identifica factores específicos detrás de la reacción de las dos mayores entidades españolas. «En Santander pesaron las dudas sobre el margen trimestral y Brasil; en BBVA, las provisiones y la composición de los resultados», explica.

También recuerda que el peso de las entidades financieras en el Ibex 35 amplifica los movimientos de sus cotizaciones. Cuando los grandes bancos caen, el impacto se traslada directamente al principal indicador de la Bolsa española.

No obstante, Vega no considera que el castigo implique necesariamente que el sector haya perdido atractivo. «El beneficio récord respalda una valoración; la capacidad de repetirlo o mejorarlo es lo que permite elevarla», resume.

Mejores perspectivas para algunos

Pese a la volatilidad, Vega mantiene una visión diferenciada sobre las entidades españolas. Entre los bancos analizados, destaca Bankinter por el equilibrio entre rentabilidad, capital y calidad crediticia; a BBVA por su elevada rentabilidad, y a Santander por su diversificación geográfica y su capacidad para mejorar la eficiencia.

Son fortalezas diferentes y, como recuerda el experto, no garantizan por sí solas una revalorización bursátil, también importa el precio al que cotizan las acciones.

Los próximos meses estarán condicionados por la competencia por los depósitos, la evolución de las provisiones, las divisas y la capacidad de cumplir los objetivos de beneficios. «La confirmación de objetivos, el margen trimestral y el capital restante tras dividendos y recompras determinarán si los resultados justifican nuevas mejoras de valoración», concluye Vega.