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Economía
Jubilación

La jubilación se adelanta 10 años y la Seguridad Social lo ha confirmado: estos son los trabajadores afectados

Lo de poder jubilarse antes de tiempo es algo que siempre llama la atención, ya que muchos buscan la manera de poder adelantar el momento de dejar de trabajar, y más en un contexto en el que parece que la edad de jubilación no deja de aumentar. Y lo cierto es que existe la posibilidad de un retiro previo a los 67 o a los 65 aunque con ello, se suele cobrar menos. Sin embargo, algunos trabajadores sí que tienen la posibilidad de ver cómo la jubilación se les adelanta hasta 10 años y además cobrando el 100% de la pensión.

La Seguridad Social ha dado luz verde a un cambio que afecta a un perfil muy concreto de trabajadores y que, en algunos casos, permite retirarse hasta 10 años antes sin ver recortada la pensión. La clave está en la ampliación del listado de enfermedades que dan acceso a esta modalidad de jubilación anticipada. Era una petición que llevaba tiempo sobre la mesa y ahora se materializa con la incorporación de nuevas patologías al sistema. De este modo no cambia la edad general de jubilación, pero sí que se ajustan las condiciones para determinados trabajadores con discapacidad, que lo tienen más complicado para mantenerse en activo durante muchos años por el tipo de enfermedad que padecen.

La jubilación se adelanta 10 años y la Seguridad Social lo ha confirmado

La clave está en el grado de discapacidad. Para poder acogerse a este adelanto, es necesario tener reconocida una discapacidad igual o superior al 45% y que esté vinculada a alguna de las patologías incluidas en la normativa.

Además, no basta sólo con el diagnóstico sino que también hay que cumplir unas condiciones básicas como haber cotizado al menos 15 años a lo largo de la vida laboral y, dentro de ese periodo, acreditar que durante cinco años se ha convivido con esa discapacidad. Otro requisito importante es estar en situación de alta o en una equivalente en el momento de solicitar la jubilación. Es decir, no es una medida automática, sino que exige cumplir varios criterios a la vez.

Hasta qué edad se puede adelantar la jubilación

Uno de los puntos que más ha llamado la atención es la posibilidad de retirarse a los 56 años en algunos casos. Eso supone un adelanto considerable respecto a la edad ordinaria, que actualmente se sitúa por encima de los 65 años.

Pero lo relevante no es sólo la edad. Lo que marca la diferencia es que este adelanto no implica una reducción en la pensión. En otras palabras, quien cumpla los requisitos podrá cobrar el 100% de la cuantía que le corresponda. Esto es posible porque el tiempo que se adelanta la jubilación se considera como cotizado a efectos del cálculo. Es un matiz importante, ya que evita la penalización económica que sí aparece en otras formas de jubilación anticipada.

Las nuevas enfermedades que entran en el sistema

El cambio más importante tiene que ver con las enfermedades que dan acceso a esta jubilación anticipada. Se han incorporado 11 nuevas patologías, muchas de ellas bastante serias y que, con el tiempo, terminan afectando de forma clara al día a día de quienes las sufren.

En la lista aparecen casos conocidos como el párkinson, la enfermedad de Huntington o las lesiones medulares, junto a otras menos habituales como la atrofia multisistémica o la degeneración corticobasal. A esto se suman patologías como la espina bífida, la esclerosis sistémica o la insuficiencia renal en fases avanzadas. Son situaciones que, en muchos casos, complican mantener una actividad laboral continuada. Todas estas enfermedades pasarán a formar parte del listado oficial recogido en el Real Decreto que regula este tipo de jubilación dentro del sistema de la Seguridad Social.

A cuántas personas afecta esta medida

Según las estimaciones del propio Ministerio, el cambio podría beneficiar a unas 50.000 personas en España. No es una cifra menor, aunque tampoco supone una modificación general del sistema.

Desde el Gobierno se ha defendido como una medida de equidad. La idea es reconocer que no todos los trabajadores llegan en las mismas condiciones a la recta final de su vida laboral, especialmente cuando existen enfermedades graves de por medio. En ese sentido, el objetivo no es adelantar la jubilación de forma masiva, sino ajustar el sistema a situaciones muy concretas que hasta ahora no estaban suficientemente cubiertas.

Otros casos en los que también se puede adelantar la jubilación

Este no es el único supuesto en el que se puede dejar de trabajar antes. Por ejemplo, las personas con una discapacidad igual o superior al 65% ya contaban con condiciones específicas para adelantar su retiro.

También hay profesiones que tienen sus propios coeficientes reductores, como ocurre con los bomberos. En estos casos, el adelanto depende de los años trabajados y de la naturaleza del empleo. La diferencia es que en muchos de esos supuestos sí puede haber ajustes en la pensión o condiciones distintas. En cambio, en la medida anunciada ahora, el foco está en evitar esa penalización para quienes cumplen los requisitos establecidos.