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Hacienda va a devolver 1.000 euros a las personas que cumplan estos requisitos en la declaración de la Renta y está confirmado

La campaña de la Renta 2025 ya está en marcha desde el 8 de abril y, como cada año, muchos contribuyentes han entrado ya a revisar el borrador casi con prisa, con la idea de confirmar cuanto antes y olvidarse del trámite. Pero este año hay un detalle que está llamando la atención y es que en algunos casos, al hacer la declaración, la devolución puede ser bastante más alta de lo habitual (llegando incluso a los 1.000 euros) debido a algo relacionado con el IRPF declarado que tal vez no conoces, y que es importante tener en cuenta.

Se está hablando de cifras al hacer la declaración que como decimos se acercan a los 1.000 euros, aunque conviene matizarlo bien desde el principio. No es una cantidad fija ni una ayuda nueva como tal, sino el resultado de cómo se han ajustado las retenciones del IRPF durante el año. Dicho de otra forma, hay personas que podrían recuperar más dinero del esperado simplemente porque han pagado de más sin darse cuenta a lo largo del año y ahora cuando llega el momento de hacer la declaración, las cantidades se ajustan y se confirma la devolución.

Devolución de 1.000 euros al hacer la declaración de la Renta

Lo primero que debemos tener claro es que no todo el mundo va a ver ese tipo de devoluciones, pero tampoco es algo aislado. En general, quienes más pueden notar este efecto son trabajadores con ingresos medios, en una franja que se mueve aproximadamente entre los 22.000 y los 35.200 euros al año. No es una regla exacta, pero sí una referencia bastante clara.

Dentro de ese grupo, lo habitual es que la devolución se quede en cifras que van desde unos 400 hasta 900 euros. En algunos casos concretos, puede acercarse a los 1.000, pero no es lo normal ni está garantizado.

La devolución tiene que ver con lo que se ha retenido durante el año

Mucha gente piensa que Hacienda da ese dinero en la declaración, pero en realidad lo que hace es cuadrar cuentas. Durante el año, en cada nómina se aplica una retención del IRPF. Esa cantidad es una estimación, no un cálculo definitivo, y ahí es donde está la clave ya que a veces se retiene más de lo que corresponde. De este modo, cuando haces la declaración, se revisa todo con los datos reales, así que si has pagado de más, te lo devuelven. Si has pagado de menos, toca pagar la diferencia. Por eso hay años en los que el resultado sorprende, para bien o para mal.

Las circunstancias personales también pesan

No todo depende del sueldo. De hecho, hay casos en los que dos personas que ganan prácticamente lo mismo obtienen resultados muy distintos. Aquí entran en juego factores como tener hijos, personas a cargo o determinadas situaciones familiares, de modo que todo eso influye en el cálculo final. De hecho, quien tiene cargas familiares suele tener más opciones de recibir una devolución mayor. En cambio, quien no las tiene, también puede recibir dinero, pero normalmente en cantidades algo más ajustadas.

Ojo con no revisar el borrador

Este es uno de los fallos más habituales. Entrar, ver que el resultado no parece raro y confirmar sin más. El problema es que no siempre está todo perfectamente aplicado, y aunque en muchos casos el borrador es correcto, hay detalles que conviene comprobar. Al final, la diferencia entre revisar o no puede ser simplemente unos minutos o unos cuantos cientos de euros.

Quién puede no estar obligado a hacerla

Otro punto que genera dudas cada año. No todas las personas están obligadas a presentar la declaración de la renta. Por ejemplo, si se han tenido ingresos por debajo de 22.000 euros de un solo pagador, en principio no sería obligatorio, pero cuidado que si hay más de un pagador, el límite baja a 15.876 euros. De todos modos, y aunque no estés obligado, puede interesarte hacerla igualmente si el resultado es a devolver. Si no la presentas, ese dinero no lo recuperas.

Cómo hacer la declaración sin complicarse

A día de hoy, la mayoría de la gente opta por hacer la declaración por internet, a través de la web de la Agencia Tributaria. Es lo más rápido y cómodo. También existe la opción de hacerla por teléfono o de forma presencial en oficinas, algo que estará disponible a partir del 1 de junio para quien prefiera hacerlo con ayuda. En cualquier caso, el proceso no es complicado, pero sí conviene hacerlo con un mínimo de atención.

Al final, no existe una cifra única, ya que más allá de los titulares, la idea importante es bastante sencilla: no hay una cantidad fija que vaya a recibir todo el mundo. Sí, hay casos en los que la devolución de la declaración de la Renta puede acercarse a los 1.000 euros. Pero también hay muchos otros en los que será menor. Todo depende de cada situación. Por eso, más que quedarse con la cifra, lo realmente útil es revisar bien el borrador y entender qué se está aplicando. Porque ahí es donde está la diferencia de verdad.