Grifols avanza en resultados, reduce deuda y mejora beneficios: ¿por qué no despega en Bolsa?
En lo que va de año la compañía registra una caída del 20% en bolsa a la espera que BioPharma cotice en EEUU
Grifols ha intensificado su actividad corporativa durante el mes de junio con una sucesión de anuncios destinados a reforzar su crecimiento y poner en valor sus principales activos.
En apenas unas semanas, la compañía ha avanzado en la ampliación de su capacidad industrial, ha reforzado su apuesta por la obtención de plasma con nuevas inversiones internacionales y ha lanzado en Estados Unidos Fesilty, su nuevo concentrado de fibrinógeno aprobado por la FDA.
Recientemente, en la junta general de accionistas aprobó una reducción de capital de hasta el 10% y una autorización para ampliar capital hasta un 50% en cinco años.
Todo ello mientras sigue ganando protagonismo la posibilidad de sacar a bolsa en Estados Unidos una participación minoritaria de Biopharma, el negocio que la compañía considera su principal motor de crecimiento y una de las piezas clave de su estrategia para aflorar valor.
Sin embargo, este flujo de noticias no ha servido para disipar las dudas que todavía pesan sobre la farmacéutica en el mercado.
Pese al potencial que muchos expertos siguen viendo en el valor, la acción continúa moviéndose lejos de los niveles que algunos consideran acordes con sus fundamentales, ahora mismo alrededor de los 9 euros. Además, en lo que lleva de año la compañía registra una caída del 20%
Factores para elevar la valoración
Esta situación abre el debate sobre los factores que siguen limitando la confianza de los inversores en la compañía. Para Javier Cabrera, analista de mercados, el problema es que la compañía sigue reportando cifras por debajo de lo esperado.
Sin ir más lejos, en el primer trimestre del año los ingresos de todos sus segmentos se quedaron por debajo de lo que esperaba el consenso de mercado, mientras que sus cifras de beneficio operativo también decepcionaron.
Además, la compañía comentó que el mercado de albúmina en China estaba recuperando, pero no terminó de convencer a los inversores. En este sentido, los expertos consideran que la compañía todavía tiene mucho que demostrar.
También desde Roams señalan que los inversores ya no miran sólo si crecen los ingresos o el EBITDA; quieren ver generación de caja positiva, recurrente y robusta, desapalancamiento real y varios trimestres consecutivos sin sobresaltos.
La deuda, aunque se haya reducido, sigue siendo elevada y continúa condicionando la valoración. En una compañía muy apalancada, cualquier duda sobre márgenes, caja o visibilidad futura se castiga con más intensidad.
«Las dudas sembradas sobre la gobernanza y sobre determinados criterios de consolidación contable no se borran con dos trimestres de mejora operativa», añade el analista, Pablo Vega.
Además, la presión de los fondos bajistas sigue siendo un factor relevante: mientras la acción continúe cotizando en niveles deprimidos y el mercado no vea una recuperación plenamente consolidada, las posiciones cortas pueden seguir aprovechando esa fragilidad.
Riesgos en Grifols
Para Javier Cabrera, Grifols debe demostrar el aumento del suministro en Egipto y Canadá. De hecho, recuerdan que en Canadá se ha abierto un intenso debate por la extracción de plasma después de que se reportaran dos fallecidos tras haber acudido a sus centros.
De momento parece que continúa la investigación y aunque la relación entre la compañía y el regulador ha sido buena durante los últimos años, es un riesgo que el mercado recoge.
También el mercado espera noticias de Biopharma en EEUU. Pablo Vega señala que esta operación sería relevante por dos motivos; primero, porque permitiría obtener una referencia de mercado más clara sobre el valor del negocio estadounidense de Biopharma, una de las áreas estratégicas de Grifols, y podría ayudar a evidenciar si la cotización actual del grupo incorpora un descuento excesivo.
Y segundo, porque los recursos obtenidos podrían destinarse a reforzar el balance y acelerar la reducción de deuda, que sigue siendo una de las grandes preocupaciones de los inversores.
«Más que una noticia aislada, lo que puede cambiar el sentimiento del mercado es la repetición de buenos datos. La acción necesita una secuencia de resultados que demuestre que la recuperación es sostenible», señalan desde Roams.
¿Oportunidad de inversión?
Con todo esto, los expertos concluyen que Grifols puede ser una oportunidad, pero todavía es una historia que necesita demostrar más.
El potencial existe porque su división Biopharma concentra activos de mucho valor, la demanda global de hemoderivados sigue siendo sólida y la compañía mantiene una posición competitiva importante dentro de su sector.
Además, los recientes esfuerzos de refinanciación muestran que Grifols conserva el respaldo de las entidades financieras. Ahora bien, para un inversor no es una historia sencilla de recuperación automática.
Hoy Grifols es, sobre todo, una historia de reestructuración: tiene activos atractivos y cotiza con un descuento importante, pero también arrastra una deuda elevada, una confianza que todavía debe reconstruirse y una operación corporativa clave pendiente de concretarse.
En definitiva, Grifols ofrece una ventana de oportunidad para perfiles con alta tolerancia al riesgo. Según Pablo Vega, el recorrido puede ser importante si la directiva ejecuta bien el desapalancamiento, pero el mercado todavía necesita pruebas más consistentes antes de normalizar o no su valoración.