Gay de Montellà busca un candidato alternativo para pelear con Garamendi por la presidencia de CEOE
El presidente de la patronal catalana Foment del Treball, Joaquim Gay de Montellà, ha decidido replantearse su intención inicial de presentarse a las próximas elecciones de CEOE para suceder a Joan Rosell, que termina mandato el próximo diciembre. Aunque su nombre ha sonado para optar al puesto, el empresario catalán teme que el actual máximo responsable de Cepyme, Antonio Garamendi, le gane holgadamente en los comicios.
Según confirman fuentes internas de la patronal a OKDIARIO, Gay de Montellà (que también es vicepresidente de CEOE) es consciente de que no tiene posibilidades para disputarle a Garamendi el sillón que ahora ocupa Rosell. Y tras sondear a diferentes empresarios ha decidido no presentarse a las elecciones, al menos si se mantiene el actual sistema de votación por el cual son las distintas organizaciones empresariales las que eligen al máximo responsable de CEOE.
Las fuentes consultadas apuntan que antes del verano se producirá un intento de modificar el sistema de elección, abriendo la puerta a que sean las empresas directamente quienes voten para designar al sucesor de Rosell. Sólo en este caso podría tener alguna opción el presidente de la patronal catalana, aunque esta modificación deberá ser tratada en Asamblea General y en Junta Directiva, donde contará con la oposición de las organizaciones con más relevancia en CEOE.
Uno de los nombres que ha sondeado Gay de Montellà para que se inmole en el proceso electoral es el presidente de AC Hoteles, Antonio Catalán, que ha manifestado en numerosas ocasiones sus opiniones discordantes con las propuestas de CEOE, organización patronal que dice que no le representa. Este empresario es votante socialista confeso y ha defendido la derogación de la reforma laboral así como la subida del Salario Mínimo.
En todo caso, en el seno de la patronal se espera que se designe una candidatura para que Garamendi no recoja el testigo de Rosell sin que haya una votación. Una vez que el presidente de CEIM, Juan Pablo Lázaro, ha cerrado filas en torno al presidente de Cepyme y descarta optar al puesto, sólo queda la opción catalana para que se puedan celebrar elecciones.
Según revelan los Estatutos de CEOE, los candidatos a presidente «deberán contar con el apoyo de, al menos, 20 representantes vocales» de la nueva Asamblea General que, a su vez, «sean representantes de, al menos, cuatro diferentes organizaciones miembro de pleno derecho». Además, no está permitido respaldar a más de un candidato, lo que dificulta aún más las opciones de Gay de Montellà.
Las fuentes consultadas indican que Joan Rosell no quiere tener protagonismo en el proceso electoral y que respetará los tiempos que marcan los Estatutos, es decir, que a finales de diciembre CEOE tendrá un nuevo presidente para el periodo 2019-2022 una vez que Rosell convoque los comicios después del verano.
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