EEUU amenaza con nuevos aranceles a la UE y pone en riesgo miles de millones en exportaciones españolas
EEUU propone aranceles del 10% o el 12,5% para 60 socios, incluida la UE, por fallos sobre el trabajo forzoso
La Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos propuso el martes imponer aranceles adicionales del 10% o del 12,5% a las importaciones procedentes de 60 economías, incluida la Unión Europea.
Según EEUU la medida responde a la necesidad de frenar el comercio de productos fabricados con mano de obra forzosa. El embajador Jamieson Greer lo tilda de «inaceptable».
«Esto crea una dinámica en la que los trabajadores estadounidenses se ven obligados a competir globalmente en condiciones desiguales», declaró Greer.
Por su parte, la UE ha respondido que cualquier nuevo arancel estadounidense sobre sus, además de las tasas acordadas el año pasado, sería inasumible.
Las afirmaciones estadounidenses son «totalmente injustificadas» señaló el miércoles un alto legislador de la UE. «Aunque esto era de esperar, la investigación y sus conclusiones son totalmente absurdas», declaró Bernd Lange, presidente de la Comisión de Comercio Internacional del Parlamento Europeo.
A la UE le corresponde un 10%
Según la propuesta conocida hasta ahora, a la Unión Europea le correspondería el arancel adicional del 10%, no el del 12,5%, al considerar que, aunque dispone de normativa para combatir la importación de bienes producidos con trabajo forzoso, su aplicación sigue siendo insuficiente.
De confirmarse la medida, las exportaciones europeas perderían competitividad en el mercado estadounidense, afectando potencialmente a sectores estratégicos como el agroalimentario, el industrial y el farmacéutico.
Esta propuesta de Estados Unidos podría afectar a varios sectores clave de la economía española, especialmente aquellos con una fuerte presencia en el mercado estadounidense.
Productos como el aceite de oliva, el vino, las aceitunas de mesa, determinados productos farmacéuticos y parte de la industria manufacturera podrían ver reducida su competitividad al encarecerse para los consumidores y empresas de EE.UU.
Aunque la medida aún se encuentra en fase de consulta y no ha sido aprobada definitivamente, las empresas exportadoras españolas siguen con preocupación su evolución.
Estados Unidos es uno de los principales destinos extracomunitarios de las exportaciones españolas y cualquier incremento de los costes comerciales podría traducirse en una caída de ventas y una pérdida de cuota de mercado.
Las 60 economías investigadas
El Representante Comercial estadounidense determinó que Canadá; Ecuador; la Unión Europea; Indonesia; México; y Pakistán no han logrado aplicar eficazmente la prohibición de importar bienes producidos con trabajo forzoso.
Asimismo, otras 54 economías no han impuesto ni hecho cumplir eficazmente una prohibición de importación de bienes producidos con trabajo forzoso.
Estas 54 economías son: Argelia; Angola; Argentina; Australia; Bahamas; Baréin; Bangladés; Brasil; Camboya; Chile; China; Colombia; Costa Rica; República Dominicana; Egipto; El Salvador; Guatemala; Guyana; Honduras; Hong Kong; India; Irak; Israel; Japón; Jordania; Kazajistán; Kuwait; Libia.
Y también, Malasia; Marruecos; Nueva Zelanda; Nicaragua; Nigeria; Noruega; Omán; Perú; Filipinas; Catar; Rusia; Arabia Saudita; Singapur; Sudáfrica; Corea del Sur; Sri Lanka; Suiza; Taiwán; Tailandia; Trinidad y Tobago; Turquía; Emiratos Árabes Unidos; Reino Unido; Uruguay; Venezuela; y Vietnam.
«No toleraremos más esta desigualdad», ha sentenciado Jamieson Greer, en un discurso que insta a los socios comerciales garanticen que el comercio no fomente ni perpetúe el trabajo forzoso a nivel mundial.