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Economía
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Cuerpo admite un ‘enorme desequilibrio’ tras dispararse el déficit con China hasta los 4.000 millones al mes

España asume su dependencia de China mientras el déficit comercial se dispara

  • Celia Amayuelas
  • Celia Amayuelas Díaz (Madrid, 1999), periodista y economista con más de 6 años de experiencia en medios digitales, se incorporó a OKDIARIO en 2026 procedente de finanzas.com, 'El Español' y Capital Radio. Puedes contactar conmigo en celia.amayuelas@okdiario.com

El Gobierno empieza a admitir públicamente lo que hasta hace poco negaba: la relación comercial entre España y China se ha convertido en un problema estructural.

El vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha reconocido este miércoles el “enorme desequilibrio bilateral” existente con Pekín apenas una semana después de conocerse que el déficit comercial español con el gigante asiático se ha disparado un 15% en el último año, hasta rondar ya los 4.000 millones de euros mensuales.

Si hablamos de cifras anuales el dato se dispara hasta los 42.000 millones. Reflejo de una dependencia creciente de las importaciones chinas en sectores estratégicos mientras las exportaciones españolas siguen sin lograr penetrar con fuerza en el mercado asiático. 

Es más, las exportaciones españolas dirigidas a China registraron un descenso interanual del 3,6% en los tres primeros meses, hasta los 1.929 millones de euros. Mientras que las compras españolas al gigante asiático igualaron en el primer trimestre del año las realizadas a toda América.

Sin embargo, el discurso del Gobierno choca con una realidad incómoda donde España compra cada vez más a China y vende relativamente menos. El déficit comercial no solo crece, sino que se consolida como uno de los mayores desequilibrios exteriores de la economía española. 

Detrás del aumento están sectores como la tecnología, los componentes industriales, los vehículos eléctricos, las baterías o los bienes de consumo, donde la industria china ha ganado terreno de forma acelerada.

Bruselas intenta blindarse, España no

La situación evidencia además la dificultad europea para reducir su dependencia industrial de Asia. Mientras Bruselas intenta blindarse frente a la sobrecapacidad china y estudia nuevos aranceles o controles comerciales, España tan sólo busca evitar tensiones con China.

Cuerpo ha apostado por abordar con China y con sus empresas también un diálogo en lo relativo a la agenda europea seguridad económica, así como a la atracción de inversión china, con el objetivo de aprovecharla al máximo para generar valor añadido en el continente, promover transferencias tecnológicas y desarrollar también la cadena local de valor añadido en este sector «tan importante».

Que Carlos Cuerpo haya reconocido la dependencia y el enorme déficit que España mantiene con China supone un cambio relevante en el relato del Gobierno. Si bien, Cuerpo ha querido dirigir el discurso hacia lo que respecta al conjunto europeo.

«Entendemos que la UE necesita dar un paso adelante. Eso significa que debemos dialogar de igual a igual, en pie de igualdad, con China y con Estados Unidos», ha señalado el ministro en declaraciones a los medios de comunicación antes de reunirse con los países del E6 (Alemamia, Francia, Italia, Países Bajos, Polonia y España.