ingreso mínimo vital

Vivir del IMV o trabajar todo el año: la diferencia para una familia con dos hijos es de sólo 9 euros al mes

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Jose de la Morena
  • Jose de la Morena
  • Jose de la Morena, periodista especializado en economía desde hace más de 15 años, desarrolla su labor en el campo de la comunicación desde el prisma de las tendencias, los números y resultados de las distintas compañías. Una tarea que le ha llevado a conocer a fondo el mundo empresarial. Ha trabajado también en comunicación corporativa y como asesor para distintas marcas internacionales e institucionales.

Trabajar durante todo el año por un salario de 18.000 euros brutos apenas supone nueve euros más al mes para una familia con dos hijos frente a los ingresos que puede obtener otra familia idéntica en la que ninguno de los dos adultos trabaja y que vive del Ingreso Mínimo Vital (IMV). La diferencia entre ambos hogares se limita a 103,92 euros al año, según las cuantías de las prestaciones y las retenciones vigentes en 2026.

La comparación parte de dos familias exactamente iguales: dos adultos y dos hijos de seis años. En la primera, ninguno de los progenitores obtiene ingresos y el hogar percibe el IMV y el Complemento de Ayuda para la Infancia (CAPI). En la segunda, uno de los adultos trabaja durante todo el año por 18.000 euros brutos, mientras el otro no obtiene ingresos.

Las cuentas dejan una diferencia mínima. La familia sin ningún trabajador alcanza 18.106,08 euros anuales entre IMV y complemento infantil. La familia con un trabajador llega a aproximadamente 18.210 euros, una vez descontadas las cotizaciones sociales de su salario y añadido el mismo complemento por los dos menores.

Es decir, trabajar todo el año sólo incrementa en 8,66 euros mensuales los ingresos monetarios del hogar en esta comparación.

18.106 euros sin trabajar

Para una familia formada por dos adultos y dos menores, la renta garantizada del IMV asciende en 2026 a 1.393,84 euros mensuales, siempre que el hogar carezca de otros ingresos computables y cumpla los restantes requisitos exigidos por la Seguridad Social. Son 16.726,08 euros al año.

A esta cantidad hay que sumar el CAPI. Para dos niños de seis años situados en el tramo correspondiente a partir de esa edad, la prestación asciende a 57,50 euros mensuales por menor. Los dos hijos aportan así otros 115 euros mensuales, equivalentes a 1.380 euros anuales. La cuenta completa queda en 1.508,84 euros al mes.

Al cabo del año, la familia habrá recibido 18.106,08 euros en prestaciones monetarias pese a que ninguno de sus dos adultos haya obtenido ingresos laborales.

La cifra es además conservadora. No incorpora el valor económico de otras prestaciones o descuentos a los que puede acceder una familia de bajos ingresos, como el bono social eléctrico, determinadas becas de comedor, ayudas alimentarias o subvenciones al alquiler.

Estas ayudas se han dejado deliberadamente fuera de la comparación porque dependen de requisitos adicionales y porque algunas de ellas también pueden estar disponibles para familias con salarios bajos.

18.210 euros trabajando todo el año

La segunda familia tiene exactamente la misma composición. Dos adultos y dos hijos de seis años, pero con una diferencia: uno de los progenitores trabaja durante todo el año y cobra 18.000 euros brutos.

El trabajador tiene que abonar sus correspondientes cotizaciones sociales. Tomando aproximadamente un 6,5% por contingencias comunes, desempleo, formación profesional y Mecanismo de Equidad Intergeneracional, de su salario salen alrededor de 1.170 euros anuales.

Su salario disponible queda así en aproximadamente 16.830 euros anuales, o 1.402,50 euros mensuales expresados en doce mensualidades. En este supuesto, además, no soportaría retenciones de IRPF.

El algoritmo de retenciones de la Agencia Tributaria para 2026 establece un límite excluyente de 19.262 euros para un trabajador casado cuyo cónyuge obtiene menos de 1.500 euros anuales y que tiene dos o más descendientes. Al cobrar 18.000 euros, se encuentra por debajo de ese umbral.

Esta familia tampoco pierde el complemento infantil.

El CAPI establece límites de renta considerablemente superiores a los necesarios para acceder al IMV completo. Por ello, un hogar formado por dos adultos y dos niños con 18.000 euros de ingresos puede mantenerse dentro del umbral económico para cobrar los 115 euros mensuales por los dos menores, siempre que cumpla también los requisitos patrimoniales.

La cuenta de la familia trabajadora queda, por tanto, en 1.517,50 euros mensuales. Son unos 18.210 euros al año.

Sólo 104 euros más por trabajar

La diferencia entre ambas familias queda reducida prácticamente a cero.

El hogar en el que ninguno de los adultos trabaja recibe 18.106,08 euros anuales mediante el IMV y el complemento infantil.

El hogar idéntico en el que uno de los adultos trabaja todo el año por un salario bruto de 18.000 euros alcanza aproximadamente 18.210 euros anuales, sumando su salario neto y el mismo complemento por los hijos.

La diferencia es de apenas 103,92 euros al año. O, lo que es lo mismo, 8,66 euros al mes.

De esta forma, bajo estos supuestos, pasar de una familia en la que ninguno de sus dos adultos trabaja a otra en la que uno de ellos trabaja durante todo el año por 18.000 euros brutos incrementa los ingresos monetarios del hogar en menos de nueve euros mensuales.

La comparación no pretende medir dos familias en circunstancias distintas. Precisamente se mantienen constantes el número de adultos y de menores para aislar el efecto del empleo: dos adultos y dos niños en ambos casos y un único cambio, que uno de los progenitores trabaje.

Además, quedan fuera de las cuentas el bono social eléctrico, las ayudas de vivienda, comedor y otras prestaciones condicionadas. Incluirlas exclusivamente en el hogar que cobra el IMV distorsionaría el resultado, puesto que una familia de cuatro miembros que vive con sólo 18.000 euros brutos anuales también puede reunir los requisitos económicos para acceder a algunas de ellas. Eso sí, nunca en mayor medida ni de forma prioritaria respecto a quienes perciben el Ingreso Mínimo Vital.

La comparación evidencia así el estrecho margen económico que puede separar las prestaciones asistenciales del salario disponible en la parte baja de la escala salarial: en este supuesto, un año entero de trabajo por 18.000 euros deja apenas 104 euros adicionales en el hogar frente a no obtener ningún ingreso laboral.

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