Economía
No puede sumar más del 33% del total de la deuda de un país

El BCE acumula ya el 32% de la deuda española y queda al borde del límite marcado por Lagarde

El Banco Central Europeo (BCE) acumula ya a fecha 1 de octubre el 32% del total de la deuda nacional, lo que le deja al borde del límite marcado por esta institución para frenar las compras masivas de deuda, fijado en el 33% del conjunto de la deuda de un país miembro. A partir de alcanzar esa cifra global, la norma aprobada por el BCE impide comprar más deuda de ese país, lo que significaría un duro golpe para el Gobierno de Pedro Sánchez puesto que prácticamente toda la deuda emitida por España desde la pandemia la ha comprado el BCE.

De acuerdo con los datos del Tesoro referidos a noviembre -que publica los datos por tenedores de deuda hasta el 30 de septiembre-, el BCE acumula ya 368.224 millones de euros en deuda pública española, por supuesto, récord absoluto. Eso supone que tiene en sus manos el 31,96% del total de la deuda, y queda ya sólo por detrás de los inversores internacionales -que rozan el 44% y en euros mantiene prácticamente la exposición de antes de la pandemia-.

La cifra registrada a 30 de septiembre supone no sólo quedarse al límite del 33% marcado por el BCE. Siguiendo la evolución hasta ahora, implica que en los próximos días, a cierre del año, se habrá alcanzado prácticamente ese 33% -asciende unas tres décimas al mes-. En enero de 2022, si el BCE cumple su normativa, la institución que preside Christine Lagarde tendría que dejar de comprar deuda nacional.

Malas noticias para Sánchez

La situación no es buena para el Gobierno de Sánchez, dependiente hasta ahora del BCE -aunque este año ha reducido la emisión de deuda a 75.000 millones de euros-. Porque, aunque altos cargos del BCE han señalado públicamente que esa norma del 33% se podría pasar por alto llegado el momento, lo cierto es que todo apunta a que el organismo va a reducir el programa de estímulos a partir de marzo de 2022, reduciendo paulatinamente las compras de deuda de los países hasta los 20.000 millones.

Tanto la Reserva Federal como el BCE se reúnen la próxima semana para decidir su política fiscal futura con un cambio importante: el organismo europeo ha empezado a ver ya la inflación como un problema algo más que transitorio, acercándose a la visión que tiene la Reserva Federal -ya hay voces que advierten de que los tipos podrían subir en Estados Unidos ya en el primer semestre de 2022, antes de lo previsto-.

La consecuencia de un cambio en la política del BCE será grave para España. Lo normal es que las emisiones de deuda las compren inversores internacionales o los bancos privados españoles. Pero el coste no será el mismo. Actualmente, gracias al BCE, el coste total de la deuda española se ha situado por debajo del 1,6%, cifra anormalmente baja. Elevar el coste de los intereses que paga el Tesoro supondrá más déficit público o menos inversiones.