Economía
Entrará en recesión en otoño

El Banco Santander es la institución más pesimista sobre la economía española en 2023

El Banco Santander es de largo la institución española más pesimista sobre la evolución de la economía española y vaticina un 2023 sombrío en los indicadores más relevantes. El PIB apenas crecerá un 1,4% el año próximo desde el 4,3% del presente ejercicio. A su juicio, la inflación se situará en el 9,3% a finales de 2022, muy por encima de las previsiones del resto de las entidades que realizan estimaciones, y será del 5% doce meses después. Incluso la tasa de desempleo aumentará.

Estas son las conclusiones del servicio de estudios del banco, que participa en el panel de previsiones que publica regularmente Funcas, un centro de análisis dedicado a la investigación económica y social y a su divulgación y en el que participan hasta 19 empresas, consultoras y universidades. En su último informe, publicado ayer, la mayoría de expertos opina que la economía se adentrará en la recesión a finales de otoño, cuando el PIB se contraerá dos décimas después de un exiguo crecimiento del 0,1% en el tercer trimestre.

Aunque la estimación de crecimiento del panel de Funcas para este año se mantiene en el 4,2%, el frenazo de la economía repercute en la previsión para 2023, que baja seis décimas hasta el 1,9%. La comparación entre todos los que participan en la encuesta agregada desvela grandes diferencias entre unas instituciones y otras, siendo el Banco Santander el más negativo de todos los consultados.

Para hacerse una idea de esta disparidad, está el hecho de que Caixabank, por ejemplo, estima un crecimiento del 2,4% en 2023, todo un punto por encima de la previsión del banco que preside Ana Botín, o que BBVA, su otro competidor directo apuesta por aumento del PIB del 1,8%, cuatro puntos por encima. La patronal española CEOE -con un exiguo 1,5%- también contempla claros riesgos en el horizonte, en línea con el Banco Santander.

Según Funcas, «en un contexto de deterioro y turbulencias para la economía mundial y europea, las presiones inflacionistas persistirán. Tras las subidas superiores al 10% en junio, julio y agosto en términos interanuales los panelistas esperan una moderación de la inflación en los meses que quedan de año debido en gran parte a ´efectos base´. Aun así, la previsión para la tasa de inflación media anual de 2022 sube siete décimas, hasta el 8,6%, mientras que la correspondiente a la inflación subyacente se incrementa en cuatro décimas, hasta el 5%. En cuanto a 2023, la previsión de consenso se ha revisado al alza hasta el 3,8%, tanto para el IPC general como el subyacente».

En todos estos casos, el Banco Santander tiene peor opinión. Su conclusión es que la inflación subyacente, que es la que refleja fielmente las tensiones de fondo de los precios, se consolidará por encima del 4%, un dato demoledor para los pronósticos que maneja el Gobierno. La entidad de Ana Botín es de las pocas que augura un empeoramiento del mercado laboral el próximo ejercicio. La tasa de paro escalará del 13,2% de este año al 13,6% de 2023.

Las conclusiones del servicio de estudios del Banco Santander representan un giro brutal respecto a lo que su presidenta opinaba hace poco más de un año, cuando declaró -junio de 2021- que «España se iba a salir del mapa».  La señora Botín, junto a otros líderes del Ibex como José María Álvarez- Pallete, presidente de Telefónica, o Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, han estado presentes en las tradicionales aperturas de curso convocadas por el presidente Sánchez en septiembre. Este año, este acto se ha suspendido debido al empeoramiento dramático de las relaciones entre el Gobierno y las empresas.

Este encono es flagrante en lo que se refiere a la banca y a las compañías  eléctricas, a las que Sánchez lleva atacando sin descanso por oponerse a los impuestos ‘ad hoc ‘ que el Gobierno piensa aprobar para gravar lo que llama beneficios caídos del cielo. «Si Botín y Galán protestan es que vamos en la buena dirección», aseguró el jefe del Ejecutivo el pasado 29 de julio desde La Moncloa.