Economía
Banca Monte Dei Paschi

Banca Monte Dei Paschi cierra con un desplome del 10% en Bolsa tras las advertencias del BCE

Las acciones de Banca Monte Dei Paschi di Siena (BMPS) caían más de un 9% en la Bolsa de Milán, después de que la entidad revelase que el Banco Central Europeo (BCE) ha señalado las debilidades en materia de rentabilidad y capital del banco más antiguo del mundo, al que recomienda incrementar "de manera gradual" los niveles de cobertura de sus préstamos improductivos.

De este modo, tras aplacarse los temores respecto a la viabilidad de la Banca Carige, una vez que el Gobierno italiano aprobó un decreto urgente para dotar de liquidez y facilitar la recapitalización de la entidad con dinero público, un nuevo banco del país transalpino vuelve a acaparar la atención negativa de los inversores.

En una carta, que la institución italiana publicó el pasado viernes, el banco central ha señalado entre las «debilidades» de la entidad toscana la necesidad de mejorar su rentabilidad, que se encuentra por debajo de los objetivos establecidos en el plan de reestructuración de BMPS.

Asimismo, el BCE advierte a BMPS de que su posición de capital es más débil como consecuencia de la incapacidad de la entidad de completar a finales de 2018 la colocación del segundo tramo de su emisión de bonos Tier 2 para dotar su capital suplementario, así como consecuencia directa e indirecta de la evolución del diferencial de la deuda alemana de referencia, particularmente a raíz de la exposición del banco toscano a la deuda soberana de Italia.

Por otro lado, la misiva del banco central recomienda a BMPS implementar a lo largo de los próximos años, hasta finales de 2026, un plan para incrementar gradualmente los niveles de cobertura de su ‘stock’ de préstamos improductivos.

Las acciones de BMPS, cuyos orígenes se remontan a 1472, se han dejado un 9,95% en la Bolsa de Milán, donde habían sido suspendidas de negociación.

Los títulos de BMPS volvieron a cotizar a finales de octubre de 2017 en la Bolsa de Milán después de diez meses suspendidos, después de concretarse su rescate por parte del Gobierno italiano, que inyectó 3.850 millones para garantizar la supervivencia de la entidad.