Economía

El aumento del turismo y la herencia de Blanco ponen en jaque la capacidad del sector aéreo español

El fuerte incremento del turismo extranjero en España está teniendo un efecto directo sobre el tráfico aéreo en el país durante este verano, que se ha multiplicado. Unido a la herencia dejada por José Blanco como ministro de Fomento, esto está afectando muy seriamente a la capacidad operativa de todos los sectores profesionales relacionados con la aviación comercial, desde lo controladores hasta el personal de cabina o los pilotos.

Aunque no existe riesgo de colapso, sí pueden aumentar de forma alarmante los problemas de retrasos y cancelaciones como los ya protagonizados por la aerolínea Vueling. La secretaria de Comunicación de la Unión Sindical de Controladores Aéreos (USCA), Susana Romero, ha dicho a OKDIARIO que desde su organización llevan tiempo avisando a la empresa de que los profesionales están trabajando al límite de su capacidad: “Falta personal para trabajar todo lo que está requiriendo el tráfico, que está repuntando”. Con 6.656 operaciones en un día, el pasado 10 de julio se batió el récord histórico de despegues y aterrizajes en España, cosa que no ocurría desde 2008.

Romero descarta que el sistema aéreo español se vaya a saturar, pero anticipa fuetes problemas: “Hablamos de sobrecarga más que de colapso, porque en principio ENAIRE va cubriendo como puede los servicios exigidos. Constantemente está pidiendo gente para cubrir huecos, porque el personal inicial no es suficiente”.

La secretaria de Comunicación de USCO sostiene que muchos controladores aéreos sufren “fatiga crónica”, por turnos de trabajo muy largo (seis días) tras los que apenas cuentan tiempo para descansar. Desde ENAIRE se está pidiendo constantemente voluntarios que estén descansando para poder hacer frente a las necesidades del servicio, añade.

Si en un centro de control no hay suficiente personal, explica, lo que se está haciendo es cerrar sectores (pantallas de radar) para pasar, por ejemplo, de 20 activos a 15. Esto supone que se puede atender menos tráfico del que realmente cabría y que, por los tanto se produzcan demoras. Romero ha dicho a OKDIARIO que ENAIRE está utilizando la imaginarias (donde el personal está disponible por si se produce alguna baja o un imprevisto) para reforzar el servicio porque falta gente. “Si una persona se pone mala”, añade, “no hay nadie que la pueda sustituir, porque quien tiene que hacerlo ya está trabajando. Ocurrió hace unos días en Palma”.

Torre de control del Aeropuerto de Barajas (Foto: ENAIRE).

Romero recuerda que desde 2010, año en el que se produjo el conflicto que enfrentó a los controladores con el entonces ministro José Blanco, no ha entrado ningún controlador nuevo en plantilla. La última oposición se convocó en 2006, y las últimas incorporaciones de quienes la aprobaron se produjeron en 2010. En aquel momento, control aéreo dependía de AENA, que en la actualidad es la gestora de los aeropuertos y está parcialmente privatizada (el 51% sigue en manos del Estado). Los controladores aéreos dependen en la actualidad de la Entidad Pública Empresarial ENAIRE, cien por cien pública y dependiente del Ministerio de Fomento que es la matriz de AENA.

Otras fuentes de los controladores diferentes a USCA van más allá en su acusación al ex ministro socialista y le atribuyen la decisión de no convocar nuevas oposiciones como castigo por el cierre del espacio aéreo que se produjo en aquel momento. Desde le sindicato lo que dicen es que se cambiaron las normas para que, en caso de que se convoquen nuevas plazas, sea más difícil acceder a ellas. Tras aprobar los exámenes, los aspirantes seleccionados necesitan pasar una formación de año y medio que hasta entonces corría a cargo de AENA. En la actualidad se lo tiene que sufragar el futuro controlador, con un coste de unos 70.000 euros.

ENAIRE ha convocado 39 plazas para aumentar la capacidad de control aéreo. Desde USCA consideran que no es suficiente. Destacan que todavía no se ha seleccionado a nadie y que, cuando esto ocurra, los futuros controladores tendrán realizar la formación de año y medio general y después la específica del centro de trabajo al que les destinen.

Un avión de Vueling se aproxima a la pista de aterrizaje de El Prat. (AFP)

La consecuencia de todo esto es que en verano de 2017 habrá menos controladores aéreos en España que en estos momentos. Esto se debe a que los nuevos todavía no se habrán incorporado pero sí se habrán producido bajas. En concreto, según los datos de USCA, entre este año y el que viene se va a jubilar un total de 96 profesionales. En la actualidad, están trabajando en frecuencia (controlando los radares) algo menos de 2.000 controladores para ENAIRE.

Falta personal de cabina y pilotos

El presidente del Sindicato de Tripulantes Auxiliares de Vuelo de Líneas Aéreas (STAVLA), Jesús Cuevas, ha explicado a este periódico que en el caso de personal de cabina y los pilotos existen problemas similares, debido a que se realizan muchos vuelos sin que hayan aumentado las contrataciones por parte de las aerolíneas que operan en España. Recuerda que ellos también tienen límites de horas que pueden trabajar al mes y al año, con lo que se corre el riesgo de que en muchos casos se supere antes de tiempo y haya personal que no pueda seguir volando.

Cuevas explica que, por ejemplo, en Vueling se ha llegado a un acuerdo tanto con el personal de cabina como con los pilotos para trabajar más días en verano a cambio de no hacerlo en invierno, cuando se tiene más actividad.

Señala otro problema añadido al que se enfrenta el sector: la falta de aparatos para cubrir todos los vuelos. Ha explicado: “Comprar un avión no es como comprar un coche, hay que configurarlo y fabricarlo. Los fabricantes tiene lista de espera, son dos años mínimo desde que firmas un contrato hasta que te lo entregan, y después hay que rodarlo”. Se está operando al límite, por lo que una avería puede suponer cancelaciones o retrasos de importancia.