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Economía
PENSIONES

Antonio López (72 años), profesor de matemáticas jubilado: “Cobro una buena pensión, pero creo que en unos años no habrá dinero si no cambian algunas cosas”

Dos hermanos jubilados reflexionan sobre las pensiones y cuestionan el futuro del sistema actual en España

Las pensiones son una garantía para el futuro de los jubilados a partir de los 65 años. Décadas de mucho trabajo, cotizaciones y pago miles de euros en impuestos se ven reflejados cuando llega la edad de jubilación y empiezan a vivir tranquilamente sin prisas. Pero lo que antes parecía un derecho y un dinero mensual garantizado, aunque es el tema de conversación que preocupa a muchos adultos a las puertas de jubilarse.

La realidad es que la población española es cada vez más envejecida, y en unos años se espera que los datos sean aún peor. Mientras los salarios siguen estancados, la inflación en los precios come la economía y el poder adquisitivo de las familias. Según los economistas, las cotizaciones no son suficientes para sostener la hucha de pensiones que se lleva una buena parte del presupuesto público.

Antonio López, profesor de matemáticas jubilado de 72 años, vive con una pensión que ronda los 2.500 euros mensuales. A pesar de que reconoce que «cobra una buena pensión» para vivir, advierte que «en unos años no habrá dinero si no cambian algunas cosas», explicó en ‘RAC1.cat’.

El pensionista no habla sólo de su futuro, sino de los próximos jubilados de las generaciones que vienen detrás y que cada vez lo tendrán más difícil. «Los jóvenes cobran poco, trabajan muchas horas y, si quieren comprar una vivienda, es casi imposible. Nosotros ya tenemos todo eso resuelto», reconoce preocupado.

El futuro del sistema de pensiones es incierto

Según el Ministerio de Inclusión y Seguridad Social, España destina ya el 12,3% del PIB al pago de pensiones, una de las cifras más altas de Europa. Más de diez millones de personas son pensionistas, y los estudios estiman que en 2050 podrían superar los quince millones. Teniendo en cuenta que cada vez la natalidad es más baja y la población más envejecida, no salen los números.

Como indican los economistas, el envejecimiento, la baja natalidad y la inestabilidad laboral amenazan la sostenibilidad y el futuro del sistema de pensiones en unos años.

Muchos jubilados hoy viven con cierta comodidad, pero saben que ese equilibrio es delicado. Para el profesor Antonio López, la cuestión de fondo ya no es si seguirá cobrando su pensión, sino quién podrá hacerlo cuando les llegue el turno a las siguientes generaciones.