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Una misteriosa enfermedad se carga la carrera del piloto Jonas Folger a los 24 años

Lo que en principio parecía una mononucleosis, al final resultó ser síndrome de Gilbert. Eso es lo que apartó a Jonas Folger del mundial de MotoGP a finales de la temporada 2017, y ahora le hace renunciar a su Yamaha del equipo satélite Tech3 para este año. El piloto afirma no sentirse capaz de pilotar al 100%, por lo que prefiere dejarlo. “Estoy triste de decir esto, pero no pilotaré en MotoGP en 2018. No he sido capaz de alcanzar las mejoras que esperaba, y no me siento capaz de pilotar una MotoGP al 100%. Espero volver algún día y quiero agradecer a todos por vuestro apoyo”, afirma el piloto alemán.

El caso de Folger se envuelve en un misterio, pues el síndrome de Gilbert es una enfermedad catalogada como benigna que se manifiesta por hiperbilirrubinemia -o lo que es lo mismo, niveles elevados de bilirrubina no conjugada o indirecta en la sangre- intermitente provocada por una deficiencia parcial de la enzima glucuroniltransferasa. En teoría, este mal no requiere tratamiento ni afecta a la vida más allá de la aparición de ictericia -coloración amarillenta de la piel-, especialmente en épocas de mucho estrés, esfuerzos, ayunos prolongados o enfermedades infecciosas.

Esta noticia ha cogido por sorpresa al director del equipo Tech3, Hervé Poncharal, que deberá buscar a la carrera un sustituto para Folger, que deberá convertirse en el nuevo compañero de Johann Zarco. “El martes recibí una llamada de Bob Moore, manager del teutón. No me podía creer lo que Bob me estaba diciendo por teléfono, que Jonas Folger había decidido no pilotar en la temporada 2018 porque no se siente recuperado al 100% mental y físicamente. Respeto su decisión, aunque es difícil de digerir. Estoy todavía intentando encontrar una solución para sustituirle, algo que es una misión muy difícil, todos los pilotos competitivos ya tienen contrato. Pero en las carreras tenemos que ser proactivos e ingeniosos, esperamos hacer a alguien muy feliz”.

De esta manera, Folger abandona, a priori de manera provisional, el mundial de MotoGP con tan solo 24 años, después de una temporada de debut en la que rindió a buen nivel hasta que su enfermedad le obligó a perderse las cuatro últimas carreras del año.