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Betis 0-1 Atlético: Jornada 15 de Liga

Saúl nunca deja de creer

El Atlético de Madrid se llevó los tres puntos del Benito Villamarín tras imponerse por 0-1 al conjunto verdiblanco con un solitario gol de Saúl. Los de Setién, fieles a su filosofía mantuvieron la posesión, pero el fútbol de Simeone es arrollador. La efectividad marcó la diferencia permitiendo que la victoria cayera del lado colchonero.

Sin Antoine Griezmann se presentaba el Atlético de Madrid en el Benito Villamarín con la clara intención de llevarse los tres puntos y sumar el récord de no perder a domicilio en Liga durante un año. Para ello, el Cholo Simeone eligió a Correa y Gameiro como sustitutos del francés, jugando con una línea de cuatro por detrás: Gabi, Thomas, Koke y Saúl. Con el ghanés en la medular, Vrsaljko volvía a la titularidad, y el resto eran los esperados: Oblak, Godín, Savic y Filipe Luis.

Los ánimos estaban caldeados en el conjunto verdiblanco. A los pocos segundos, una plancha de Boudebouz – se llevó la amarilla – dejó a Gabi más tiempo en el suelo doliéndose en el suelo de lo que se había jugado. Pero el capitán rojiblanco, que es un guerrero curtido en mil batallas, se recuperó para liderar una medular colchonera que comenzó sufriendo.

La intensidad era alta. Los locales tenían la posesión de la pelota, rondando las inmediaciones del área de Oblak pero sin incomodar al esloveno. El Betis estaba siendo el Betis y el Atlético. Los de Setién, fieles a su estilo de juego, además de copiar el del Cholo Simeone, apretando y presionando para provocar el error de los rojiblancos.

Efectividad contra posesión

Muchas veces ha hablado Setién de que no comparte el estilo de juego del Atlético. El Betis tocaba, pero no marcaba. Al Atleti le costaba, pero se adelantó en el marcador con cuatro toques. Godín puso al pie de Vrsaljko un pase de más de 30 metros. El croata controla, levanta la cabeza y la pone al área. Ni Correa ni Gameiro llegaron, pero apareció el de siempre: Saúl. El canterano se lanzó para alcanzar a empujar el cuero al fondo de la red y hacer el primero de los rojiblancos a la media hora. Lección de fútbol para el técnico cántabro.

Un mazazo para los futbolistas del Betis, que tras verse por debajo en el marcador perdieron la intensidad del primer tercio del choque. Pero un plus de motivación para los hombres del Cholo Simeone, que se crecieron y despertaron para complicar la combinación de pases a los de Heliópolis

Le siguió costando al Betis en el segundo acto ante un Atlético bien plantado en el campo. Aún así, seguía llevando la manija del partido gracias a la posesión de balón. Los colchoneros seguían bien plantados en defensa, todo lo contrario en ataque con un Gameiro desaparecido y un Correa que no terminaba de enchufarse al choque.

Aguantar, aguantar y aguantar

Como siempre, tuvo que aparecer Oblak para vestirse de superhéroe. Como Batman nunca le falla a Gotham, tampoco lo hace el esloveno al Atlético de Madrid. El guardameta sacó una palomita impresionante para meter los dedos y evitar lo que podría haber sido el golazo de la jornada que salía de los pies de Cristian Tello.

A la hora de encuentro, Simeone movió fichas. Retiró del terreno de juego a Ángel Correa para dar entrada a José María Giménez. Más poderío defensivo para evitar las acometidas rivales. El uruguayo entró para ayudar a Vrsaljko en la banda derecha con una especie de doble lateral.

También saltó al terreno de juego Fernando Torres, que guarda buenos recuerdos del Villamarín. En la retina de todos los aficionados colchoneros está el gol que le hizo al Betis a lo Cruyff. Kevin Gameiro, pitado por su pasado sevillista, dejó su puesto en el campo al de Fuenlabrada, que en quince minutos tuvo más participación que el galo.

Pocas ocasiones para ambos equipos, pero Saúl marcó la diferencia. Mucha posesión del Betis, pero el Atlético se llevo los puntos. Dos entrenadores fieles a sus filosofías de fútbol, pero Simeone se llevó la victoria. Bastantes pases verdiblancos, pero cuatro toques colchoneros tumbaron a un Betis que no dejó de combinar e intentar igualar la contienda.