La Policía Nacional impide a un grupo de seguidores culés profanar la Cibeles
Se veía venir. Medio centenar de aficionados del Barcelona intentaron celebrar el título de Copa en la Cibeles, después de que la inacción y la falta de previsión del Ayuntamiento de Manuela Carmena dejara sin protección alguna la fuente en la que los aficionados del Real Madrid celebran sus títulos.
Afortunadamente, no hubo que lamentar ni incidentes ni desperfectos en la fuente, a pesar de que no había ningún vallado que impidiera el acceso de los aficionados azulgranas a la Cibeles, ya que la Policía Nacional, enviada por la Delegación del Gobierno, sirvió de disuasión para que los culés no accediean a la Cibeles.
Cuando se empezó a congregar público en torno a la fuente, agentes de la Policía Municipal, avisados de urgencia, hicieron su aparición en la plaza de Cibeles, por lo que los aficionados del Barcelona, cumplido su objetivo de celebrar el título en los aledaños del lugar sagrado del madridismo, se disolvieron sin provocar incidentes ni daños.
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