Messi y Luis Suárez, sonrisas en el banquillo, lágrimas en el césped
Leo Messi y Luis Suárez se lo pasaron pipa en el banquillo. Quizá porque no están acostumbrados a ocupar sitio entre los suplentes, quizá porque son tan amigos que todo lo toman a broma o quizá porque pensaron que el Alavés era un rival propicio hasta para que marcara Alcácer. Pero, claro, las cosas se le fueron complicando al Barcelona y las risas en el banquillo dieron lugar a las lágrimas sobre el césped.
Luis Enrique había decidido dar descanso a sus dos cracks y encomendar el Barcelona a Neymar, que llevaba un trimestre de vacaciones por Brasil. La actuación del brasileño fue patética. Ni desbordó, ni decidió, ni nada de nada.
Los memes se cebaron con Neymar y con todos sus compañeros, incluido el pobre de Cillessen, que debutaba bajo los palos. Con el 1-1 en el marcador, Luis Enrique tiró de la artillería pesada y sacó a jugar a Messi, Luis Suárez e Iniesta, pero lejos de marcar el segundo, el Barcelona lo encajó y se confirmó la debacle. Entonces las sonrisas se tornaron en lágrimas y ni Messi ni Luis Suárez se reían tanto.
Quizá porque, recién acabada la tercera jornada, el Real Madrid ya está tres puntos por encima.
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