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En sólo tres días

De los 30 grados a las lluvias torrenciales: la Liga de Tebas pone en «riesgo» a aficionados y futbolistas

El episodio en la previa del Levante-Athletic vuelve a demostrar el maltrato de la Liga a aficionados y jugadores

El pasado fin de semana, ambos sufrieron también las consecuencias del calor

Así puso Tebas en riesgo a los aficionados del Levante: salieron de un Ciutat de Valencia totalmente inundado

La Liga de Javier Tebas ha puesto en riesgo a futbolistas y aficionados en los últimos días con sus decisiones. El último caso de este fenómeno se vivió en la noche del miércoles, cuando la competición liguera suspendió el partido en el Ciutat de Valencia entre Levante y Athletic Club siete minutos antes del inicio. La falta de previsión de la Liga, pese al aviso de la AEMET, a la hora de tomar esta decisión provocó un auténtico caos en el estadio y sus alrededores.

El inicio de temporada ha estado marcado también por un problema habitual en las primeras jornadas: el calor. A pesar de la experiencia acumulada de pasadas temporadas y lo visto en los primeros partidos del campeonato, la Liga no parece aprender la lección. El pasado domingo, Celta y Málaga se midieron a las 14:00 horas, cuando los termómetros superaban los 30 grados en Vigo. En esta ocasión, el máximo perjudicado fue un futbolista. Pablo Durán, jugador de los locales, se perdió el encuentro tras sufrir un golpe de calor en los instantes previos al choque.

Claudio Giráldez, técnico del Celta, no pudo contar con un Pablo Durán que no fue capaz «ni de estar en el banquillo» junto a sus compañeros. El entrenador local denunció los horarios de la Liga de Tebas tras el encuentro, asegurando que los futbolistas «pusieron en riesgo su integridad y su físico» en la disputa del partido correspondiente a la quinta jornada. Un horario, domingo a las 14:00 horas, que tampoco gustó a los aficionados. Balaídos registró una entrada muy por debajo de su media, con menos de 20.000 espectadores, que Giráldez achacó también a la programación del partido por parte de la Liga.

Los aficionados vigueses también sufrieron en las gradas las consecuencias del calor, que provocó que varios asistentes fueran atendidos. La solución no fue otra que repartir gorras entre los aficionados… en lugar de echar marcha atrás y celebrar el partido a una hora más propicia para público y jugadores. Las temperaturas fueron las previstas y no sorprendieron a la Liga, que, pese a ello, decidió no modificar el horario.

El motivo es que la competición doméstica quiere que cada partido de las jornadas disputadas en fin de semana ocupe su propia franja horaria; lo que también provocó que el Levante-FC Barcelona (16:15 horas) y Getafe-Deportivo (18:30) se disputaran en medio de altas temperaturas.

Del calor a la lluvia: las negligencias climáticas de la Liga

La Liga no ha tardado en volver a demostrar que sus intereses económicos están por encima del bienestar de aficionados y futbolistas. A pesar de que las fuertes lluvias ya asolaban las calles de varios municipios de Valencia, la competición liguera esperó hasta escasos minutos antes del inicio previsto para suspender el duelo entre Levante y Athletic Club. Una decisión que provocó que varios aficionados se desplazaran hasta el Ciutat de Valencia, al contar aún con el visto bueno de la Liga, y pusieran en riesgo su integridad para regresar a sus domicilios.

Un buen número de aficionados granotas presenciaron el calentamiento y vivieron los instantes previos en un Ciutat de Valencia totalmente arrasado por las lluvias. También Levante y Athletic se ejercitaron sobre el césped, ya a todas luces impracticable desde antes de las 21:30 horas. Los aficionados resistieron en las gradas hasta que la Liga anunció la suspensión. Antes, tuvieron que resistir ante las fuertes lluvias, sin noticias sobre si, finalmente, el partido se disputaría.

En apenas cuatro días, la Liga ha vuelto a poner en riesgo a los asistentes al Ciutat de Valencia, que, el pasado domingo, sufrieron elevadas temperaturas en su partido ante el Barça. El calor obligó a varios de sus aficionados a acudir regularmente a los servicios para refrescarse y no sufrir mareos en un horario de máximo calor en Valencia, como es el de las 16:15 horas.

Apenas 40 minutos después de la suspensión oficial del duelo de la sexta jornada del campeonato, el Centro de Coordinación de Emergencias (CCE) envió un aviso ES-Alert a los móviles de los habitantes del litoral norte y sur de la provincia de Valencia.

Algunos de los aficionados que acudieron al estadio, especialmente aquellos que viven más alejados del Ciutat de Valencia, tuvieron que enfrentar calles inundadas para regresar a sus domicilios. La Liga de Javier Tebas, de nuevo, colocó sus intereses por encima del bienestar de los aficionados y de los protagonistas sobre el césped, en este caso, las expediciones de Levante y Athletic Club.