¿Era funcionaria Maricarmen? Qué trabajo tuvo la mujer desahuciada en Madrid y qué se sabe de su pasado
Maricarmen Abascal, la vecina del Retiro a la que el Gobierno convirtió en rostro de su Real Decreto-ley de Vivienda, ha sido presentada en redes como funcionaria. La documentación del Registro Mercantil la sitúa, en cambio, en el consejo de sociedades inmobiliarias dedicadas a la «inversión en inmuebles» y a la «explotación de alquileres».
María del Carmen Abascal Martín, nacida el 2 de noviembre de 1938, fue nombrada consejera de JINUR SA el 1 de julio de 1994. Ejerció como vicesecretaria hasta que el consejo aceptó su cese, el 1 de julio de 1995.
El objeto social de aquella firma era «la realización de inversiones en bienes inmuebles y su explotación en forma de arrendamientos». Antes había figurado durante varios años como administradora única de FIEBA SA, que compartía domicilio con JINUR en la calle Pradillo, de Madrid.
Inmobiliarias, no farmacéuticas
Ni ella ni su entorno detallaron públicamente su trayectoria. En 2024, El País recogió que había trabajado como «secretaria del Consejo de Administración de una empresa farmacéutica». Sin embargo, ninguna de sus sociedades analizadas por OKDIARIO tenía ese objeto social.
Ese mismo año, Maricarmen relató en una entrevista que había sido auxiliar administrativa durante 49 años, sin precisar si en una institución pública o en una empresa privada. La etiqueta de funcionaria surgió del comentario de un vecino en televisión, y desde entonces ha crecido un dédalo de versiones que nunca se llegó a aclarar.
Desahucio en Retiro
Maricarmen vivía desde 1956 en un piso del Retiro cuyo contrato firmó su padre. Tras la muerte de este en 1960, el arrendamiento pasó a su madre, y en 2005 a ella.
En 2018, la propietaria comunicó la venta del inmueble. Comenzó entonces una batalla judicial que terminó con el desahucio del 23 de septiembre.
Según sus propias palabras, cobraba una pensión de 1.450 euros mensuales y pagaba un alquiler de unos 500 euros. Maricarmen se ha llevado consigo muchas respuestas. Quedan las notas simples del Registro Mercantil, que han contado de su vida laboral más de lo que ella quiso contar.