Curiosidades
Diferencias

¿Qué es más resistente el vidrio o el cristal?

  • Janire Manzanas
  • Graduada en Marketing y experta en Marketing Digital. Redactora en OK Diario. Experta en curiosidades, mascotas, consumo y Lotería de Navidad.

Por lo general, solemos utilizar vidrio y cristal como sinónimo, pero es un gran error. Son dos materiales distintos, aunque a simple vista parezcan iguales. No tienen la misma composición y, por lo tanto, sus usos son diferentes.

Según la Real Academia Española, el vidrio es un «material duro, frágil y transparente o traslúcido, sin estructura cristalina, obtenido por la fusión de arena silícea con potasa y moldeable a altas temperaturas». La definición del cristal es la siguiente: «Vidrio, especialmente el de alta calidad».

La mayoría de vasos de cristal que utilizamos en realidad son de vidrio. Casi el 100% de las vajillas están fabricadas con este material. ¿Cómo saber si un vaso o una copa es de vidrio o de cristal?

Es tan sencillo como golpear el borde con un dedo: si produce un sonido similar a un «ping» corto, es de vidrio, y el sonido que produce es parecido a un «ping largo», es de cristal. Además, las copas de cristal son más finas y transparentes que las de vidrio.

Vidrio y cristal

El cristal se define como un sólido perfecto que contiene óxido de plomo y que es creado por la propia naturaleza mediante la cristalización de gases.

En cuanto al vidrio, es un material fabricado con una estructura irregular. Sus componentes no cumplen ningún tipo de regla como resultado de las materias primas y de su correspondiente disposición aleatoria.

Resistencia

Una de las principales características del vidrio es du dureza. En la escala de Mohs, que mide la dureza de los materiales, el vidrio ocupa el séptimo lugar.

Se trata de un material en constante evolución. Hace unos años, científicos de la Universidad de McGill (Canadá) consiguieron fabricar un vidrio 200 veces más fuerte que un cristal estándar.

Reciclaje

El vidrio es un material que se puede reciclar, esto es, que se puede fundir de nuevo sin perder sus propiedades.

Por el contrario, el cristal no se puede reciclar. La razón es que contiene óxido de plomo, una sustancia que requiere una temperatura de fundición mucho más alta que la del vidrio, así que no se puede fundir en los mismos hornos.

Por lo tanto, el cristal no es reciclable, así que debe desecharse en el contenedor gris. Si son objetos de gran tamaño, como espejos o ventanas, siempre hay que deshacerse de ellos en un punto limpio.