¿De qué está formada la bilis?
Entre las sustancias más importantes de nuestro organismo y que todos alguna vez hemos oído, está la bilis. ¿En qué consiste?
Rociar vinagre sobre las sábanas antes de acostarse: para qué sirve y por qué se recomienda
Los expertos lo confirman: suspendidos los visados de trabajo y vacaciones para los españoles que quieran viajar a Australia
Marco Aurelio, sobre ser agradecido: "Cuando te levantes por la mañana, piensa en el privilegio de vivir: respirar, pensar, disfrutar, amar"
La bilis es una sustancia amarillo-verdosa producida por el hígado. La secreción de bilis es una función vital para nuestra supervivencia. Las deficiencias no tratadas son la causa de enfermedades como los cálculos, enfermedad de Crohn y síndrome del intestino irritable. Los componentes de la bilis tienen múltiples funciones fisiológicas. Su alteración está relacionada con afecciones como diabetes y obesidad. Recientes investigaciones exploran el potencial de la bilis como medicamento. ¿Quieres saber más? ¡Sigue leyendo!
Bilis: qué es y para qué sirve
Entre sus múltiples funciones, nuestro hígado tiene la de producir bilis. Está a cargo de los hepatocitos, que son las células que forman el hígado. El hígado produce diariamente entre medio y un litro de esta sustancia, que puede ser conducida directamente al intestino o almacenarse en la vesícula biliar. En la vesícula biliar se produce una concentración de bilis para su utilización después de ingerir alimentos.
La bilis participa en la digestión y absorción de grasas y vitaminas y permite la excreción de productos de desecho. Una vez cumplida su función en el intestino regresa al hígado en un ciclo que se llama circulación enterohepática.
Composición de la bilis
Sus componentes principales son agua (95%) y colesterol. También contiene sales biliares, bilirrubina, cobre y otros metales y minerales como potasio y sodio.
La función del agua y sales disueltas en ella es la de neutralizar el ácido clorhídrico que pasa del estómago al intestino delgado. Las sales biliares están formadas por cuatro tipos de ácidos, que son los encargados de emulsionar las grasas de los alimentos para su digestión.
Los pigmentos como la bilirrubina y biliverdina tienen solo una función colorante y son excretados con las heces dándoles su color típico. Sin embargo, cuando se acumulan en la sangre producen una enfermedad llamada ictericia. Se caracteriza por una pigmentación amarillenta en la piel y ojos.
Cuando los ácidos biliares tienen una concentración anormal, precipitan en forma de sólidos llamados cálculos biliares. Básicamente están formados por colesterol y pigmentos. Si la secreción es insuficiente, se produce una menor absorción de grasa, que se traslada a las heces dando lugar a la esteatorrea. Esta afección se caracteriza por heces pálidas, flotantes y malolientes.
Nuevos avances
Hasta mediados del siglo XX no se sabía mucho acerca de la bilis. Actualmente se han descubierto nuevas funciones y posibilidades. Las nuevas investigaciones se basan en un análisis detallado de los ácidos biliares.
- Podrían utilizarse para el tratamiento de enfermedades de transmisión sexual, del tracto digestivo, fibrosis quística y cáncer.
- También se ha descubierto un papel importante para el tratamiento de la obesidad mórbida, con resultados equivalentes a los de la cirugía bariátrica.
- Tiene una potencial aplicación para el diagnóstico del cáncer.
Como ves, la bilis, a pesar de su color verdoso y aspecto desagradable, es la mejor amiga de tu salud. ¡Cuídala!
Temas:
- Cuerpo humano
- Hígado
Lo último en Curiosidades
-
Rociar vinagre sobre las sábanas antes de acostarse: para qué sirve y por qué se recomienda
-
Los expertos lo confirman: suspendidos los visados de trabajo y vacaciones para los españoles que quieran viajar a Australia
-
Expertos en climatización instan a guardar el agua del aire acondicionado: «Es agua destilada que sirve para el jardín o el hogar»
-
Los bomberos coinciden y aconsejan a los ciudadanos en caso de incendio: «Si una puerta está caliente, no la abras»
-
Según la psicología, cuando los padres exigen visitas de sus hijos adultos, el efecto puede ser el contrario, transformando el afecto en un sentimiento de obligación
Últimas noticias
-
Las botas de María Pombo que adelantan el ‘look’ de septiembre: las ‘biker’ que vamos a ver por todas partes
-
Avance de ‘Sueños de libertad’ de hoy, 24 de agosto: Marta hace un inesperado descubrimiento
-
Rociar vinagre sobre las sábanas antes de acostarse: para qué sirve y por qué se recomienda
-
Juan Carlos I presume de ser el «salvador» de Froilán: «Estaba abandonado a su suerte»
-
El rechazo de los británicos provoca que Netflix cancele el regreso de Meghan Markle a la interpretación