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Reflexión

La lección de Séneca, filósofo estoico, 2000 años antes de que se inventara el ‘mindfulness’: «Abraza todas las horas, porque así dependerás menos del mañana»

  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Séneca planteó una reflexión sobre el presente en la primera de sus Cartas a Lucilio (Epistulae morales ad Lucilium, en el latín original), una colección de 124 cartas que el filósofo estoico escribió durante los últimos años de su vida, ya retirado de la corte de Nerón.

La carta dedica todo su desarrollo al uso del tiempo. En ese texto, Séneca sostiene que todo lo que posee una persona pertenece en realidad a otros, salvo el tiempo. Aplazar la propia vida a la espera de un mañana incierto es, para el filósofo, la forma más habitual de perderla.

El significado de la frase de Séneca sobre las horas y el mañana

«Abraza todas las horas, porque así dependerás menos del mañana», escribió Séneca en la primera de sus cartas a Lucilio.

Esa idea se completa con otra sentencia de la misma carta: «todo pertenece a otros, solo el tiempo es nuestro», que explica por qué el filósofo estoico insiste en no postergar el presente.

Séneca no habla de un mañana abstracto, sino del hábito concreto de posponer decisiones, proyectos o placeres a un momento futuro que la persona no controla.

La sentencia original en latín fue recogida en el texto completo de la carta por el portal especializado en textos clásicos Gottwein.

¿Qué es el estoicismo, la escuela filosófica que siguió Séneca?

El estoicismo nació en Atenas hacia el siglo III antes de Cristo, cuando el filósofo Zenón de Citio fundó esta escuela, según la Enciclopedia de Filosofía de Stanford. Su idea central es que la persona solo controla sus propios juicios y decisiones, nunca lo que ocurre a su alrededor.

La virtud, para esta corriente, consiste en actuar con razón y aceptar con serenidad lo que escapa al propio control, en lugar de perder energía en la angustia por el futuro o el lamento por el pasado.

Séneca, junto a Epicteto y Marco Aurelio, es uno de los tres grandes referentes del estoicismo romano, la etapa en la que esta filosofía griega se adaptó a la vida práctica del Imperio.

¿Por qué esta idea estoica de Séneca se adelantó casi dos mil años al mindfulness?

El biólogo molecular Jon Kabat-Zinn fundó en 1979 la Clínica de Reducción del Estrés del Centro Médico de la Universidad de Massachusetts, según el Centro para el Mindfulness de la Universidad de Massachusetts. Esa clínica dio origen al programa de reducción del estrés basado en mindfulness (MBSR, por sus siglas en inglés Mindfulness-Based Stress Reduction).

El programa tradujo a un contexto clínico y secular una atención al presente que Séneca ya planteaba como ejercicio filosófico en su carta a Lucilio.

La diferencia entre ambas propuestas es de método, puesto que Kabat-Zinn diseñó ejercicios de meditación y respiración para tratar el estrés y el dolor crónico en pacientes que no respondían a otros tratamientos. Séneca, en cambio, planteaba la misma atención al presente como una disciplina diaria, sin sesiones estructuradas ni entorno clínico.

¿Quién fue Séneca, el filósofo estoico que escribió esta carta?

Lucio Anneo Séneca nació hacia el año 4 antes de Cristo en Córdoba, entonces parte de la provincia romana de Hispania, y se formó en retórica y filosofía en Roma, según recoge la Enciclopedia de Filosofía de Stanford. En el año 41 fue desterrado a Córcega, acusado de mantener una relación con la hermana del emperador Calígula.

Tras su regreso, Séneca se convirtió en tutor del joven Nerón y, desde el año 54, en uno de sus principales asesores durante el imperio. Permaneció cerca del emperador incluso después de pedirle autorización para retirarse de la vida pública, hasta que en el año 65 lo obligaron a quitarse la vida al acusarlo de participar en una conspiración en su contra.

Además de las cartas, Séneca escribió tragedias y dos colecciones de ensayos filosóficos, los Ensayos morales y las Cuestiones naturales. Esa obra volvió a circular con fuerza durante el Renacimiento, cuando muchos lectores modernos se acercaron al estoicismo a través de sus textos.