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La inteligente reflexión de Víctor Kuppers, experto español en psicología positiva: «Uno en la vida no elige las circunstancias, pero sí elige cómo vivirlas»

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

En la vida, lo que pasa no siempre depende de uno mismo, y eso es precisamente lo que Víctor Küppers, psicólogo español especializado en gestión emocional, pone en el centro de su reflexión más viral: «Uno en la vida no elige las circunstancias, pero sí elige cómo vivirlas».

Küppers, licenciado en Dirección y Administración de Empresas y doctor en Humanidades por la Universidad Internacional de Cataluña, defiende que el control real de una persona está en su respuesta ante los hechos, no en los hechos mismos. Esta idea conecta con la psicología positiva, la disciplina en la que se ha convertido en uno de los referentes en España.

La actitud de Víctor Küppers frente a las circunstancias que no se eligen

Küppers separa dos elementos que suelen confundirse: las circunstancias externas y la reacción personal ante ellas. Nadie elige dónde nace, el clima de un día concreto o el comportamiento de otra persona. Lo que sí puede elegir cada individuo es su perspectiva, sus decisiones y su forma de responder.

Esta distinción no es nueva. Epicteto, filósofo estoico, ya sostenía que no afecta lo que sucede, sino lo que cada persona se dice a sí misma sobre lo que sucede. Viktor Frankl llevó esta idea al extremo en los campos de concentración nazis, donde demostró que la última libertad humana, incluso en las peores condiciones, es elegir la propia actitud.

Küppers traslada ese mismo principio a situaciones mucho más cotidianas. Su mensaje elimina el victimismo, porque cambia la pregunta de «¿por qué a mí?» por «¿qué haré con esto?». Esa actitud, según defiende, reduce el estrés porque concentra la energía solo en lo que puede modificarse, y devuelve a la persona el papel de protagonista de su propia vida.

Cómo aplicar la reflexión de Víctor Küppers en el día a día

Küppers propone un ejercicio concreto para separar lo que depende de cada persona de lo que no. Ante cualquier imprevisto, el psicólogo recomienda dos preguntas inmediatas: si la situación depende de uno mismo y, si la respuesta es no, aceptarla sin más; y qué parte de esa situación sí depende de la propia reacción, para enfocar ahí toda la energía.

Un atasco de tráfico ilustra bien el mecanismo. La circunstancia, el accidente que provoca el retraso, no cambia por mucho que la persona se enfade o toque el claxon. La elección consciente pasa por aceptar el retraso, avisar de la demora y aprovechar el tiempo con un podcast o música, en lugar de sumar estrés a algo que ya no tiene solución.

El mismo esquema se aplica a una crítica injusta en el trabajo. Un jefe o un compañero que habla con mal tono es la circunstancia externa. Engancharse en la discusión y tomárselo como algo personal es la opción reactiva. Entender que ese tono habla de quien lo emplea, y responder con calma o ignorarlo, es la elección que protege el estado de ánimo propio.

Frente a un fracaso o un error, Küppers plantea el mismo filtro. Castigarse con pensamientos negativos no revierte el resultado de un examen o un proyecto fallido. Tratar el error como información y preguntarse qué se puede aprender de él convierte la misma circunstancia en un punto de partida distinto.

El lenguaje también forma parte del método. Sustituir «tengo que» por «elijo» devuelve la sensación de control sobre las propias decisiones. Cambiar «me haces enojar» por «elijo no engancharme con esto» traslada la responsabilidad de la reacción a quien la siente, no a quien la provoca. Y reemplazar «¿por qué me pasa esto?» por «¿para qué me sirve esto?» convierte la dificultad en una pregunta con utilidad, en lugar de una queja sin salida.