Curiosidades
Una sustancia más que necesaria

Los efectos de la glucosa en el cuerpo

Dicho comúnmente, la glucosa se define como el azúcar que circula por nuestra sangre. Una sustancia fundamental para el cuerpo humano que se obtiene de la digestión de alimentos, convirtiéndose así en una fuente de energía primordial. El único problema es que si esta sustancia abunda pueden surgir distintas enfermedades como la diabetes o la hiperglicemia, por eso desde OK diario hemos querido analizar este tema desde un punto más específico.

Un aumento controlado

El páncreas es el responsable de que la glucosa se mantenga en sus niveles habituales (160 mg/dL). Un órgano fundamental que está trabajando durante todo el tiempo con el fin de obtener unas cantidades exactas de azúcar en el cuerpo. Un mecanismo que consigue por medio de la liberación de la insulina de las células beta, una sustancia esencial que tiene la función de transportar el azúcar por todas las partes de nuestro cuerpo. Además es la causante de almacenar dicho elemento como grasa o como energía.

Prueba de la diabetes

Si alguno de estos mecanismos vitales falla el cuerpo humano comienza a resaltar unos síntomas que se relacionan con el hambre constante y la sed incontrolada. En cambio si existe un incremento exagerado de la glucosa, el individuo padecerá constantes ganas de orinar para poder eliminar esta sustancia sobrante. Otro de los síntomas en ambos casos es un molesto dolor de cabeza acompañado de nauseas.

Recomendaciones

Si lo que buscas es regular las dosis de glucosa de tu cuerpo lo mejor que puedes hacer es ingerir líquidos constantemente. Una actividad que ayuda mucho por la depuración del organismo por medio de la orina. Otro de los mejores métodos se fundamenta en el ejercicio, algo con los que podemos quemar altas dosis de glucosa que se encuentra almacenada en nuestro cuerpo. De todas formas también existen numerosos tratamientos médicos que permiten regular de forma segura esta peculiar sustancia.

El control del azúcar es fundamental

No olvidemos que la mejor forma de no padecer este tipo de enfermedades es la prevención. Por ello debemos llevar una dieta equilibrada y eliminar de nuestros menús aquellos productos en los que existen grandes cantidades de azúcar.