La diminuta solapa del lavavajillas que casi nadie tiene en cuenta y es mucho más útil de lo que parece

El lavavajillas es uno de los electrodomésticos más utilizados en las cocinas modernas. Muchos de nosotros lo utilizamos a diario, pero aún así hay ciertos detalles sobre su funcionamiento que pasan desapercibidos. Sin embargo, según advierten los técnicos, es fundamental conocer estos detalles técnicos para mejorar su rendimiento y prolongar su vida útil, como la solapa del lavavajillas.
Se trata de una pequeña pieza de plástico ubicada en la rejilla superior presenta en la mayoría de modelos actuales, cumple una función muy importante respecto a la organización del espacio interior del electrodoméstico. Su diseño permite adaptar tanto la posición como la altura de la bandeja superior cuando introducimos utensilios grandes, como botellas o copas altas.
¿Para qué sirve la solapa del lavavajillas?
La solapa del lavavajillas facilita en gran medida la organización de los utensilios en el interior de este electrodoméstico, permitiendo que el agua llegue de manera uniforme a todas las superficies durante el ciclo de lavado. Este pequeño componente actúa como soporte o guía que ayuda a elevar, fijar o estabilizar la bandeja superior cuando es necesario.
Además, esta pieza también puede servir como punto de apoyo para manipular la bandeja superior, especialmente cuando está cargada. En algunos modelos, esta solapa funciona como una especie de asa que facilita la extracción de la bandeja, algo muy útil cuando introducimos numerosos utensilios. Asimismo, en algunos lavavajillas, la solapa ayuda a que el dispensador de detergente se abra correctamente durante el ciclo de lavado.
A esto hay que sumar que puede influir en la correcta distribución del agua, ya que ayuda a mantener despejada la zona de los brazos rociadores. Los expertos recomiendan adaptar la altura de la bandeja sólo cuando sea necesario, especialmente al introducir utensilios grandes, y aprovechar la disposición estándar para el resto de la vajilla. Colocar los objetos más grandes en la parte inferior y los vasos o tazas en la superior, dejando espacio suficiente entre ellos, mejora notablemente el resultado del lavado.
Cómo organizar el interior del electrodoméstico
La cesta superior del lavavajillas está diseñada para la vajilla más ligera o que no está muy sucia. En esta zona se colocan habitualmente vasos, copas, tazas, pequeños cuencos y recipientes de plástico, así como platos de tamaño medio y utensilios alargados como espumaderas o cucharones, siempre que no interfieran con el movimiento de los brazos rociadores. En cuanto a la cesta inferior, está pensada para piezas más grandes y con mayor nivel de suciedad, como platos grandes, fuentes, bandejas de horno, ollas y sartenes. Respecto a los cubiertos, estos deben colocarse en su bandeja o cesto específico.
El mejor truco para limpiarlo en profundidad
@yolandavaquitayoli Más de 20 años tiene este lavavajillas …😱 y está como el primer día 🤗 .. Limpieza 1 vez al mes con estos sencillos pasos; ✔️ Limpiar los filtros ✔️2 cucharas de bicarbonato ✔️ 1 vaso de Vinagre ✔️ 1 Pastilla ✔️ Un paño en la puerta Y siempre lo tendrás como nuevo #parati #trucoshogar #limpieza #hogarlimpio ♬ original sound – Habi ni Nonna
«Este lavavajillas tiene más de 20 años y, según comenta la persona encargada de su limpieza, siempre lo mantiene de la misma forma. Indica que es importante revisar los filtros una vez al mes y limpiarlos, ya que es ahí donde se acumula la mayor parte de la suciedad y los malos olores. También recomienda mantener siempre lleno el abrillantador y, sobre todo, el depósito de sal para asegurar un buen funcionamiento.
Una vez limpios y correctamente colocados los filtros, utiliza únicamente dos cucharadas de bicarbonato, ya que ayuda a neutralizar olores y a limpiar el interior. Explica que suele realizar esta limpieza durante un ciclo de lavado y añade un vaso grande de vinagre de limpieza en la bandeja superior, ya que ayuda a eliminar la grasa, aporta brillo y limpia las gomas. La pastilla del detergente la coloca siempre dentro del compartimento correspondiente para que actúe más rápidamente.
Al terminar el ciclo, coloca un paño en la puerta durante unos diez minutos para favorecer el secado y evitar marcas de gotas. Además, deja la puerta entreabierta para que el interior se ventile mejor, ya que, según comenta, mantenerla cerrada podría favorecer la humedad y la aparición de bacterias».
Finalmente, cabe señalar que hay una serie de utensilios que no deberíamos meter en el lavavajillas. En primer lugar, los cuchillos de cocina, ya que el lavado puede acelerar su oxidación y desgastar el filo. Por otro lado, las sartenes de hierro fundido o con recubrimiento antiadherente pueden perder sus propiedades con el tiempo. Los cubiertos con acabados dorados también pueden deteriorarse en el lavavajillas. Lo mismo ocurre con vajillas, copas o tazas con detalles metálicos o decorativos. Por último, es recomendable evitar introducir latas o tarros con etiquetas, ya que el calor puede desprender el papel y hacer que los restos terminen en el filtro del lavavajillas, provocando posibles obstrucciones.